Se salva de “helicopterazo” en Oaxaca; pierde a su familia

Denya quedó huérfana tras el accidente aéreo en Jamiltepec, donde murieron sus padres y su hermana
(EDWIN HERNÁNDEZ. EL UNIVERSAL)
21/02/2018
03:40
Lizbeth Flores/Corresponsal
Santiago Jamiltepec, Oax.
-A +A

[email protected]

Aunque Denya Zárate González sobrevivió a la caída del helicóptero militar, sus días son de muerte en vida, puesto que su madre, padre y su hermana de cinco años, no lo lograron.

La adolescente de 14 años se desgarra en llanto. Además del sufrimiento de perder a casi toda su familia, la destroza aún más no saber sobre la salud de su hermano, de seis años.

Lo único que sabe de Didian, es que perdió sus piernas, que a su edad no podrá volver a jugar futbol ni competir en torneos.

“Estaba viendo las estrellas cuando esa cosa pasó, ya nos íbamos a dormir”, cuenta Denya sobre el accidente ocurrido en el terreno de la colonia Aviación.

Ese viernes, a las 22:30 horas, el helicóptero que transportaba al secretario de Gobernación, Alfonso Navarrete, y al gobernador Alejandro Murat, cayó sobre pobladores de Jamiltepec que se refugiaban de las réplicas del sismo de 7.2 que golpeó la región de Pinotepa Nacional. El saldo fue de 13 muertos.

Los días pasan y Denya no acepta que su familia se destruyera de esa manera, cuando lo único que buscaban era ponerse a salvo

Afuera de su hogar, Denya llora. Dice que no sabe cómo saldrá adelante sin padres y hermana, y que el único motivo para seguir en pie es su hermano Didian.

“Mi hermanito, por él voy a salir adelante, para que mi mamá donde quiera que esté se sienta orgullosa de mí”, afirma.

En su dolor, la acompaña Joselyn, de 18 años, su prima, quien también sobrevivió a la tragedia, y tampoco encuentra consuelo: “Se murió toda mi familia, mis tíos, mi prima, yo salí corriendo, no puedo explicar cómo”.

Joselyn apenas camina. El accidente le dejó heridas en sus pies y necesita muletas, pero no puede adquirirlas.

La noche del viernes, cuando habían instalado un campamento para protegerse de los sismos, ella se encontraba con su madre, Cecilia González Flores, quien también pudo salir con vida, pero se siente despedazada por haber perdido a sus hermanas, sobrinas y cuñados.

La mujer de 50 años explica que desde el accidente vive atemorizada, “no puedo escuchar el ruido de un helicóptero porque siento que ya se me cae encima”.

Cecilia cuenta que no entiende cómo es que sobrevivió, “ahí estábamos pero corrimos nosotros”.

La madre de Cecilia, y abuela de Joselyn, Victoria Flores, es la cuarta mujer que salió con vida del colapso. Con 65 años, Victoria es la cara doliente de esta tragedia porque el helicóptero le arrebató a dos hijas, dos yernos y cuatro nietos, uno de ellos de cuatro meses.

Mantente al día con el boletín de El Universal

 

COMENTARIOS