CNDH investiga negligencia en normas de construcción

Corrupción cobró vidas en CDMX, Oaxaca y Chiapas, declara ómbudsman
Luis Raúl González, ómbudsman nacional, señaló que es necesario revisar y actualizar los reglamentos de obras y edificaciones en todo el país. (LUIS CORTÉS. EL UNIVERSAL)
14/10/2017
03:41
Dennis A. García
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La Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH) investiga posibles actos de omisión, negligencia, corrupción y la aplicación de las normas en las construcciones que se derrumbaron por los sismos del 7 y 19 de septiembre que cobraron vidas, informó el ómbudsman nacional, Luis Raúl González Pérez.

En la presentación del Estudio de Protección Civil y Derechos Humanos, elaborado por la CNDH y la UNAM, dijo que los temblores que causaron daños en la Ciudad de México, Oaxaca y Chiapas “pusieron en evidencia lo mucho que aún nos falta como país para lograr una mejor y más efectiva protección a la integridad física de las personas y de su patrimonio ante fenómenos naturales o condiciones que generan desastres.

“Es claro que la omisión, la negligencia, la corrupción y la falta de aplicación de la ley no sólo afectaron la seguridad y patrimonio de las personas, sino también cobraron vidas”, indicó. González Pérez informó que hasta el momento la CNDH ha recibido 130 quejas, que se están integrando.

“Anticipamos que hubo desorganización, que no se conoció en algunos sitios quién estaba al mando, que no hubo, sobre todo, la información digamos, ordenada, a la población en general y en particular en los sitios, el trato que en algunos casos se dio a los cadáveres, la falta de información”, explicó.

Dijo que es necesario revisar y actualizar los reglamentos de obras y construcciones, en la Ciudad de México y en las demás entidades del país, para reforzar su pertinencia, utilidad y, sobre todo, los mecanismos de seguimiento y supervisión.

Mencionó que no se pueden aventurar conclusiones definitivas sobre las causas de los derrumbes.

“Las construcciones en nuestro país deben tener como premisa básica la protección, garantía de la integridad y vida de las personas. No hay interés económico o particular que pueda ser más valioso que la vida humana”.

Aclaró que aunque no es posible evitar fenómenos naturales y sus posibles consecuencias, se debe cuestionar si algunos derrumbes eran inevitables. “Los recientes desastres naturales evidenciaron la necesidad de consolidar esquemas que garanticen, en mejor forma, que las medidas que se han tomado para hacer frente a fenómenos naturales tengan desde sus primeros momentos una perspectiva de derechos humanos”.

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