​Salvador García Soto opina sobre la crisis en el PAN

En opinión del periodista y colaborador de EL UNIVERSAL, la salida de Margarita Zavala pone en riesgo la aspiración panista de retomar Los Pinos; minimizar su salida, un error del grupo de Anaya, señala
(Foto: Archivo - EL UNIVERSAL)
07/10/2017
14:33
César Reyes Soto
Ciudad de México
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La renuncia de Margarita Zavala es un golpe fuerte que pone en riesgo las posibilidades del PAN de aspirar a ganar la Presidencia de la República sobre todo dentro de un frente que venía encabezando junto con PRD y Movimiento Ciudadano, considera el periodista Salvador García Soto.
 
En entrevista, el también colaborador de EL UNIVERSAL señala que si bien hacia afuera Margarita Zavala no tiene un gran control de estructura territorial, minimizar su salida es un diagnóstico equivocado que están haciendo el grupo de Ricardo Anaya y algunos panistas como Ernesto Ruffo.
 
“En términos de percepción pública también será un desgaste muy fuerte porque los ciudadanos va a percibir un partido dividido”, señala García Soto.
 
Indica que Margarita Zavala podrá no tener en este momento una ascendencia muy grande entre los comités estatales, los comités del partido, pero sí tiene un apellido de prosapia del PAN, ella es hija de fundadores del panismo igual que Felipe Calderón.
 
No es menor que un ex Presidente de la República y su esposa abandonen un partido por el cual llegaron al Poder. Es, insisto, un golpe fuerte al PAN y que sí, de cara a la sociedad, sobre todo entre los simpatizantes del panismo, va a impactar fuertemente”.
 
El analista político enfatiza que si bien la disciplina había sido parte de la tradición panista, tampoco es la primera vez que los panistas se fracturan. Ha habido a lo largo de su historia este tipo de escisiones. Este tipo de desprendimientos es parte de cualquier partido político.
 
Recuerda también que la división en el PAN no es de hoy ni es de ayer, esta división por lo menos se empezó a dar desde 2012, poco antes de que el panismo perdiera el poder y comenzó con el enfrentamiento entre Gustavo Madero y Felipe Calderón.
 
“Esta división, Madero le hereda a Ricardo Anaya y al final las ambiciones de este dirigente que al mismo tiempo que encabeza al panismo es un aspirante claro a la presidencia lo lleva a confrontarse con los otros grupos internos, en particular con los otros aspirantes.
 
Anaya promueve entonces una política muy cerrada en la  cual se apropia de la estructura del partido, incluso de los tiempos oficiales, para promover su imagen y empieza a ocasionar esta serie de animadversiones internas y revive esta pugna que viene desde finales del sexenio de Calderón”.
 
Para Salvador García Soto, en este conflicto pierde más Ricardo Anaya porque la factura de la fractura se la van a cargar totalmente a él.
 
Tampoco Margarita Zavala sorprende con su salida, porque ella ya había trazado desde que hizo públicas sus aspiraciones esta salida emergente en esta especie de chantaje al dejar en claro que si no era candidata del PAN lo sería por la vía independiente, concluye.
 
 
 

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