"No dejaré la embajada por mi dinero en Andorra"

Recursos venían de un litigio "muy pesado"; dice que lo convencieron de dejarlos en ese país
Francisco Arroyo Vieyra, embajador de México en Uruguay. (LUCÍA GODÍNEZ. EL UNIVERSAL)
15/09/2017
02:13
Ariadna García
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El embajador de México en Uruguay, Francisco Arroyo Vieyra, aseguró que no dejará la representación diplomática en Montevideo, porque los hechos por los que es señalado ocurrieron en 2012, cuando tenía otra actividad pública.

El ex senador del PRI fue exhibido por el diario español El País por haber guardado 1.2 millones de dólares en la Banca Privada d’Andorra, institución financiera que en 2015 fue intervenida acusada presuntamente lavado de dinero con activos del narcotráfico mexicano y colombiano.

El ex presidente de la Mesa Directiva de la Cámara de Diputados (2012-2013), dijo en entrevista con EL UNIVERSAL que el dinero depositado es totalmente lícito y se pagó el impuesto correspondiente al Servicio de Administración Tributaria.

Defendió el derecho que tiene a depositar recursos económicos fuera del país, siempre y cuando se paguen los impuestos correspondientes. Ello, dijo, es parte del libre comercio y por eso consideró “descabellado” el que se le señale por un hecho que él no le ve lo incorrecto.

El diplomático subrayó que va por la vida señalando que no tiene pendientes con el fisco mexicano y ello le permite seguir con la representación de México en Uruguay.

¿Está ocultando dinero?

—Recordemos que es un depósito del 2012, recordemos también que durante más de 20 años he sido legislador y he sido empresario. Hay un viejo debate en los países de que si los legisladores sólo tienen que dedicarse a la función legislativa o bien pueden tener el ejercicio libre de su profesión. En México, en Estados Unidos y otros países, los legisladores pueden tener el libre ejercicio de su profesión.

Esos recursos devienen del pago de honorarios, nosotros cobramos un honorario, tenemos que expedir un recibo, la empresa nos tiene que retener las distintas cargas tributarias, nosotros al final del ejercicio fiscal, hacer un balance para determinar nuestro Impuesto Sobre la Renta (ISR), cosa que se ha hecho. Hay un cumplimiento fiscal estricto.

El origen del dinero es lícito, el cumplimiento fiscal es estricto y así las cosas, también desde la parte del legislativo, mi declaración patrimonial es exhaustiva en la Secretaría de la Función Pública y en la Auditoría Superior de la Federación.

Para mi es muy importante decir que una vez que pasé a ser funcionario del Ejecutivo, dejé de litigar. En el año 2013, cuando fui presidente de la Cámara de Diputados, no litigué y a partir de que soy funcionario del Ejecutivo tampoco he litigado, no puedo litigar y sólo tengo una función unidireccionada: fui nombrado por el Presidente de la República, embajador en Uruguay.

Traer una historia de 2012, de recursos de un despacho privado, de recursos de una actividad privada, al ámbito de lo público, me parece un poco descabellado, pero yo estoy obligado, dispuesto y listo para dar las explicaciones que sean necesarias.

¿Por qué depositar el dinero fuera de México?

—En un despacho de abogados, la relación contractual con la clientela es compleja, esos recursos venían de un litigio muy pesado, muy tedioso, de más de dos años y algún agente de una sociedad bancaria que se llama Banca Privada d’Andorra me convenció, si bien estaban pagando en Andorra, de que lo dejara por unos meses en tanto tuviese yo la posibilidad de traerlos a México. Así lo hice, lo trajimos a México pero los impuestos estaban pagados desde que se expidieron los recibos. Es odioso que un agente, que un mexicano tenga recursos en el extranjero, a lo mejor sí, pero no es ilícito, siempre y cuando declare sus tributos.

Esta institución en 2015 fue intervenida por actos de corrupción. ¿Sacó usted su dinero antes de ese año?

— Sí.

¿Tiene un cobro pendiente?

—No es cierto. Más que hablar en negativo voy a hablar en positivo: los recursos están en México, están bien invertidos, no tengo ninguna relación con la Banca Privada d’Andorra, afortunadamente puedo ir por la vida diciéndoles que no tengo ninguna reclamación del fisco mexicano.

¿Se queda en la embajada o se va para alguna investigación?

— Son hechos de 2012, yo en 2012 no era embajador, era legislador, los hechos a los que se refieren estas notas son de 2011 y 2012, entonces son hechos que pueden ser revisados sin necesidad de que interfieran en mi actual función, si me estuviesen investigando por algún acto relacionado con mi función actual, sería entendible, pero no.

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