Expulsión por faltar a clases llega ante juez

Un juez en Tamaulipas debe avalar o no la expulsión aplicada a una alumna, a pesar de que no contaba con ninguna nota de indisciplina. (ARCHIVO EL UNIVERSAL)
07/11/2017
03:41
Diana Lastiri
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El historial académico de una alumna de secundaria que destacaba por tener de promedio general 9.0 y ningún reporte de indisciplina, depende de la sentencia que pueda emitir un juez de amparo, después de que el director de la secundaria en Tamaulipas la expulsó por acudir al plantel a pesar de tener una suspensión escolar.

El juez Tercero de Distrito en el estado de Tamaulipas tiene en sus manos la posibilidad de avalar o no la expulsión a la que fue sometida la alumna, cuyo nombre permanece en secrecía, a pesar de que no contaba con ninguna nota de indisciplina en su historial.

La expulsión de la estudiante fue ordenada por el director de la Escuela Secundaria General número 7 General Emiliano Zapata, Estuardo Ramírez, en Nuevo Laredo, Tamaulipas, y el juez de amparo le concedió la suspensión definitiva para que continúe con sus estudios hasta que resuelva el juicio.

La alumna fue sorprendida junto con otros alumnos en un pasillo de la escuela durante sus horas de clase, según contó su madre, Claudia Berenice Sosa García, a EL UNIVERSAL .

El director Ramírez la suspendió, pero por temor, la adolescente de 14 años de edad no quiso avisar en su casa.

“Al día siguiente la dejé en la escuela, pero como estaba suspendida no me dijo y entró a la escuela, pero se salió”, indicó Sosa García.

Autoridades de la escuela fueron avisadas de que la alumna estaba afuera del plantel, por lo que en ese momento el director de la secundaria le avisó que estaba expulsada, sin dar previo aviso a su madre.

Según Raymundo Ramos, director del Comité de Derechos Humanos de Nuevo Laredo, para que la expulsión sea impuesta a un alumno, la falta debe ser tan grave como ingresar al plantel en estado de ebriedad, bajo el influjo de drogas o ser sorprendido con armas o estupefacientes dentro de la escuela.

En otros casos, la expulsión opera hasta después de la tercera sanción y no de manera inmediata, por lo que, dice, el director violó el reglamento.

Antes de recurrir al amparo, la madre de la menor acudió a la Secretaría de Educación de Tamaulipas, pero no obtuvo respuesta y acudió también ante la Comisión Estatal de Derechos Humanos que emitió una medida cautelar para reincorporar a la alumna a clases.

Mediante el oficio 794/2017-L, la CDH notificó a la adolescente que el director de la escuela no aceptó reincorporar a su hija a clases.

Acudió entonces ante el juez federal, quien le concedió la suspensión provisional y posteriormente la definitiva, razón por la que el director permitió que la alumna regrese a clases.

Berenice Sosa asegura que cuando su hija regresó a la escuela, la maestra de español fue la única que se comportó de manera “especial” con ella.

“Le aplicó una evaluación especial sólo a mi hija y pidió que yo estuviera presente. La verdad el momento fue muy incómodo, porque la maestra había sido grosera con la niña y ella ya se sentía muy presionada”. Por eso, presentó otra queja ante la CDH para que la maestra sea sancionada.

En el semáforo de resultados educativos, en el portal electrónico Mejora tu escuela, donde los padres de familia pueden calificar las instituciones educativas, el plantel fue reprobado.

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