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En Nurío, los purépechas a contrarreloj

Pese a las carencias de materiales para el escenario del Congreso Nacional Indígena, ellos, como siempre, resolverán el problema, pero sin que el ánimo decaiga
Jueves 01 de marzo de 2001 Alberto Cuenca/Enviado | El Universal

NURÍO, Mich. La madera es escasa, parece que no alcanzará para todas estas manos, de voluntarios de aquí y otros pueblos de la meseta, que llegan con la pala o el machete, serruchos, clavos y martillos.

Estos grupos de indígenas purépechas enfrentan una inusual circunstancia. Andan bien armados, porque traen sus herramientas y sobra quién le quieran entrar, pero les falta parque.

Carecen de material, porque éste ha llegado a cuentagotas a la secundaria técnica 69, al terreno baldío que está a un lado del plantel, en donde se construye el escenario principal del acto indígena.

Y ahí, un tanto cabizbajo, a uno de los organizadores, Salvador Campanur, se le pregunta: Cómo van Faltan muchas cosas, como material eléctrico, contactos, reflectores, equipo de sonido... mucha más madera responde, mientras se lleva la mano al sombrero, acentuando su semblante de preocupación.

Aun con ese dilema los voluntarios actúan como si lo pudieran solventar, quizás porque están acostumbrados por historia, por sobrevivencia, a resolver las carencias, de trabajo, educación, agua.

Y en estos días previos el ánimo no se derrota. A pesar de la escasa madera, dispersa por aquí y por allá en un campo de diez hectáreas, los voluntarios siguen en su trabajo de instalar una gran hilera de gradas, que mirarán al sur, hacia el templete.

Son los encargados de levantar este escenario que recibirá en el corazón de la meseta purépecha a la caravana indígena del EZLN y a todos aquellos que desde Chiapas se han incorporado a la ruta.

No hay tiempo que perder. Ya es jueves 22 y en ocho días iniciará el Congreso Nacional Indígena, y aunque hay poco con qué trabajar se espera la entrega de más material para el fin de semana.

Pero ese templete, mientras no lleguen más recursos, parece olvidado, con sus troncos empotrados a la mitad de esta gran planicie de la meseta purépecha, como enormes cirios, que esperan la llegada de apoyo de otras comunidades para quedar como se debe.

En la parte baja de esta planicie, rodeada por cedros y una cañada que se dibuja con rumbo al Paricutín, comienza a tomar forma el escenario del Congreso indígena.

Han instalado poco más de 20 gradas, una a una en semicírculo. El plan es triplicar, cuadriplicar ese número y tupir de tablones y troncos toda esa explanada natural, que limpiaron a mano y con los utensilios que cada cual aportó.

Cuando concluyan les espera la malla ciclónica con la cual rodearán el templete y el albergue donde dormirán los zapatistas. También estarán ocupados en instalar la red de energía eléctrica, el centro de cómputo, la sala de prensa.

No obstante el retraso, han avanzado en algunos detalles de procedimiento. Han decidido que ?entregaremos el bastón de mando de Nurío al EZLN y que además de los honores a la Bandera Nacional rendiremos honores a la bandera purépecha?, explica Rogelio Mercado, integrante del Congreso Nacional Indígena.

Así y aun desde ahora, este pueblo de migrantes, que depende de sus jóvenes radicados en Estados Unidos para sobrevivir, es arrancado de su vida cotidiana.

Les espera el reto. En Nurío harán historia, pero hay quien se pregunta: ?¿Y después??.

Hoy por lo pronto se organizan. Con las comunidades vecinas de la meseta establecen contactos, con los grupos sociales, con estudiantes y profesores que llegan de Morelia.

La intención es acelerar la llegada del apoyo. Los mazahuas enviaron su apoyo, con un camión que transportó desde el estado de México un toro al que se dará muerte para hacer de comer durante el Congreso.

Los mazahuas también enviaron la malla ciclónica que se usará para definir el área restringida.

Pero sigue el problema. El arquitecto encargado de los trabajos técnicos en la secundaria de Nurío, Salvador Campanur Sánchez, explica que los apoyos de indígenas de Michoacán y otros estados, de organizaciones sociales, estudiantes y maestros, tarda en llegar.



Las camas, para los zapatistas

En esta planicie se construyó en 1994, y como parte de la secundaria, un albergue que da alojamiento a estudiantes de poblados vecinos, quienes son beneficiados con una beca alimenticia por parte del gobierno del estado. Ellos cederán su cama a los zapatistas durante el Congreso, y aunque son un tanto tímidos y no desean hablar, se dicen orgullosos de compartir su albergue con ?Marcos? y los otros jefes rebeldes.

Aquí será la cocina de los zapatistas, también su dormitorio y su baño, y es que en los últimos días se ha llevado a cabo la limpieza del lugar, el cual se ubicará dentro de lo que será el área restringida en el Congreso.

No obstante, el lugar exacto en donde se albergará la delegación del grupo armado se maneja con confidencialidad. Rogelio Mercado, organizador del Congreso, dice que los zapatistas decidirán de último momento en dónde pernoctarán y eso puede ser, incluso, en la casa de algunos de los organizadores, en Nurío o la cabecera municipal de Paracho.

Explica que están obligados a trabajar a contrarreloj, para terminar este 1 de marzo, fecha en que el EZLN ingresará al estado y descansará en Nurío durante cuatro noches.

Y los zapatistas llegan a esta zona, en el corazón de la meseta purépecha, porque sus indígenas hicieron prosperar la propuesta, sobre otras sugerencias que mencionaban a Juchitán, Oaxaca, como la sede del tercer Congreso.

Quedó finalmente Nurío, pues se demostró que los habitantes de esta población cuentan con la experiencia logística para desarrollar un acto de esa naturaleza, al haber realizado a finales del año pasado dos congresos locales.



Los ojos puestos en Nurío

Juan Chávez, habitante de esta comunidad purépecha, dice que los otros moradores de la misma aceptaron sin protestas la visita del EZLN. ?Se les ha concedido el permiso?, explica este hombre taciturno, entrado en años, maestro del pueblo que ha sido testigo de la huella dejada en la región por otra delegación zapatista, de Alfredo y Ana, quienes en marzo de 1999 llegaron aquí para promover la Consulta Nacional de los Derechos de los Pueblos Indios.

No, no es la primera vez que zapatistas llegan a esta región, pero los organizadores del Congreso son conscientes que nunca como ahora los ojos de propios y extraños estarán puestos en Nurío, pues confluirán alrededor de 3 mil delegados indígenas de casi 60 grupos étnicos del país, así como otras 9 mil personas.

Entre estos últimos asistentes estará el cura de la Iglesia de Paracho, Sergio Guerra, quien dice permanecerá atento al desarrollo del congreso indígena.

En medio de bromas los indígenas anticipan un escenario para este 1 de marzo, de casas de campaña que rodearán el templete y el graderío. Estarán aquí todas las fuerzas políticas y sociales de izquierda en el estado. No faltarán los maestros de la sección 18 de la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE), quienes en las principales ciudades de la entidad se organizan para pegar en las calles los carteles que anuncian la visita zapatista.

Saben que la prensa nacional e internacional estará presente y, de acuerdo con el maestro Artemio Ortiz Hurtado, se aprovechará esa coyuntura para dar a conocer una serie de irregularidades que se enfrentan en la entidad. ?Nuestra idea es manifestar que no sólo el EZLN tiene problemas y que aquí nosotros enfrentamos deficiencias en salud, educación, trabajo y salarios miserables?, explica el mentor mientras retira de sus manos el engrudo que ha quedado tras pegar decenas de carteles en las céntricas avenidas de Morelia.

Los maestros de la sección 18 son aquí un grupo de los más radicales contra el gobierno del estado, sobre todo en los últimos días, cuando denunciaron haber descubierto una presunta red de espionaje telefónico en sus instalaciones de la Coordinadora. En el contexto de la visita zapatista son también parte de la organización, pues estarán en cada una de las ciudades de Michoacán por donde pasará la delegación rebelde y en el acto central de despedida, cuando el 5 de marzo el EZLN deje la entidad.

Ese día en Morelia, a las 8:00 horas y en Zitácuaro, a las 10:00, los jefes zapatistas estarán presentes en actos masivos de despedida.

Y Nurío quedará con el recuerdo de sus 3 mil 560 habitantes sobre la visita del EZLN, en espera de los acontecimientos posteriores, con la idea de que algo puede pasar en defensa de derechos y cultura.

Pero prevalece la incredulidad de algunos, quienes ven a gobiernos ir y venir sin que nada pase. Así es el profesor Ramón Ángeles Zalpa, quien se hace la pregunta: ?¿Y después??.



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