Bloguera ve en Cuba reformas de bajo calado
Políticas del gobierno raulista no inciden en el bolsillo de los habitantes, lamenta periodista
VISITA. La filóloga y periodista cubana Yoani Sánchez participó en un foro con directivos, editores y colaboradores de EL UNIVERSAL. (Foto: YADÍN XOLALPA EL UNIVERSAL )
Inconforme con la situación en su país, la transición en Cuba fue y es un tema que le ocupa y en el que trabaja. Para la filóloga y periodista cubana Yoani Sánchez, quien ha alcanzado notoriedad mundial por su blog Generación Y, en el que aborda la realidad de su país, la recién firmada reforma migratoria —también conocida como reforma raulista— es “poco profunda” y de limitado calado.
“Son reformas que dejan un sabor agridulce; uno está feliz de que se hagan, pero siente que tienen 20 años de atraso y no están incidiendo sobre nuestros platos y bolsillos. El sistema cubano no admite reformas, no nos engañemos: es un sistema bien atado, anquilosado y rígido”, comenta en conversación sobre temas diversos con directivos, editores y colaboradores de EL UNIVERSAL.
“El trabajo por cuenta propia, la entrega de tierras en usufructo y la creación de cooperativas han sido pasos importantes hacia la flexibilización y la apertura, pero son avances que van por detrás de la realidad. Las reformas raulistas sólo son pequeñas válvulas de escape que han dejado aún muy insatisfecha a la población cubana”, agrega.
“Seguimos atrapados en una dualidad monetaria, una esquizofrenia económica que empezó en 1993 y que consiste en el acceso a una moneda nacional con la que nos pagan el salario, y una moneda convertible con la que prácticamente se mueve el resto de la vida. El salario de un profesor continúa siendo de 20 dólares al mes y el de un médico, si acaso, de 30 dólares mensuales. Ahora, ante la muerte de [Hugo] Chávez, la primera gran interrogante es qué ocurrirá en Venezuela, y una vez elegido el próximo presidente: ¿seguirá con los compromisos tomados con La Habana? Yo, que he vivido bajo un régimen personalista, que he visto cómo se estructura un sistema a imagen y semejanza de un hombre, podría casi asegurar que no habrá chavismo sin Chávez”. Para la periodista se impone una verdad, aquella que se refiere al fin biológico de los líderes.
En Cuba, afirma, “están ocurriendo despidos masivos. Se calcula que en los próximos años podrá haber 1.5 millones de trabajadores en paro; y si así fuera, comenzarán a caer los grandes eslogans del gobierno. Todo es frágil y está tomado con pinzas. Es un sistema que todo lo basa en prohibiciones, controles y vigilancia. La gratuidad que recibimos en la educación se convirtió en una manera de imponer ideologías. Hoy, y frente a la atención médica, una familia cubana que tiene a un paciente en el hospital sabe que debe llevar desde los guantes, la almohada, el ventilador, las sábanas, hasta el hilo y la aguja si su familiar va a ser intervenido.
“El exilio jugará un papel muy importante en la transición, porque los cubanos de afuera están tomando cursos intensivos, por así decirlo, de democracia y creación de riqueza, pues las comunidades cubanas en otras partes del mundo son, por lo general, prósperas”, dice quien a lo largo de la conversación tuvo una tablet frente a sí, “con la que juego como si fuera una niña con un juguete nuevo e inexistente en mi país”.


