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Evaluar a maestros, prueba de “alto riesgo”

La SEP argumenta que el examen nacional es una herramienta de tercera generación
Evaluar a maestros, prueba de “alto riesgo”

ANÁLISIS. Olac Fuentes Molinar, Fernando González Sánchez , Aurora Loyo Brambila, Margarita Zorrila Fierro y Manuel Gil Antón, durante el foro de EL UNI VERSAL. (Foto: )

Miércoles 29 de junio de 2011 Nurit Martínez | El Universal
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El sistema de evaluación universal para los maestros se convirtió en una estrategia de “alto riesgo”, porque no resuelve los viejos problemas de capacitación y mejora de la enseñanza en la educación básica; sólo “agrava y diversifica problemas”, con un alto impacto en los estímulos económicos, sin sanciones posibles a quienes no quieran mejorar, coincidieron investigadores del sector educativo. Para la Secretaría de Educación Pública (SEP), el régimen de valoración de profesores se trata de una reforma de tercera generación.

Al afirmar que la escuela mexicana se encuentra “sobreevaluada” y que a “termometrazos” no se resolverá el problema de la baja calidad del sistema, Manuel Gil Antón, investigador de El Colegio de México, dijo que lo primero que hay que cuestionar es por qué el gobierno del presidente Felipe Calderón negocia la evaluación del sistema educativo.

“Es una obligación de la autoridad”, de lo contrario, es una muestra de la “abdicación que ha tenido este gobierno”, enfatizó Gil Antón.

Presente en el Foro sobre Evaluación Educativa, convocado en el salón Félix F. Palavicini de EL UNIVERSAL, el subsecretario de Educación Básica, Fernando González Sánchez, reconoció que el establecimiento de este sistema y la reforma de la Carrera Magisterial —para mejorar el desempeño de los maestros y estimular sus prácticas— fueron diseñadas en un esquema para “ayudar a jalar al sistema hacia arriba y no para conflictuarlo, “porque queremos ser mejores, no estar peor”.

Al constituir la Evaluación Nacional de Logro Académico en Centros Escolares (ENLACE) en el eje para medir la mejora de un millón 200 mil maestros, el funcionario reconoció que, en la práctica escolar, la preparación para esa prueba en el aula se ha convertido en un “currículum oculto”. “Es grave, por supuesto”, particularmente en escuelas privadas, donde se prepara a los niños para presentar ENLACE, dijo.

González Sánchez añadió que negociar con el Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación (SNTE) los rubros para la evaluación “no implica concesión”. “Me parece que es política de la buena. Hay cosas que no son concesionables”, sino muestra de “diálogo franco, abierto y directo” para no llegar al “ejercicio autoritario”.

Ante la directora del Instituto Nacional para la Evaluación de la Educación (INEE), Margarita Zorrilla; Aurora Loyo, del Instituto de Investigaciones Sociales de la UNAM, y Olac Fuentes Molinar, ex subsecretario de Educación Básica, Fernando González demandó “no elaborar una especie de consignas sobre el sistema educativo”, cuando en “realidad el sistema educativo tiene problemas estructurales que hay que atender y resolver”. Los investigadores pidieron entonces a la SEP no hacer tanta “publicidad” del tema.

FERNANDO GONZÁLEZ SÁNCHEZ Subsecretario de Educación Básica

La creación del sistema de evaluación universal se inserta en lo que se comienza a denominar como las reformas de tercera generación.

En 2008, con la Alianza por la Calidad de la Educación, se afianzó la idea de crear un sistema nacional de evaluación —en el eje cinco, llamado “Evaluar para mejorar”— a través de ir creando una especie de ideal con estándares, con desempeños.

La evaluación te tiene que ayudar a jalar el sistema hacia arriba no a conflictuarlo, porque queremos ser mejores no estar peor. Eso es lo primero que hay que establecer en el balance ante una decisión de política pública.

La evaluación universal es una práctica nueva, no existía. Teníamos algunos exámenes nacionales que se aplicaban de manera voluntaria. Lo nuevo aquí es que, primero, es para todos y, segundo, que es obligatoria. Se oye obvio, pero no lo es tanto. Es un gran paso. La mitad del peso en evaluación está en el logro. El logro está medido por una prueba censal. Mucho han criticado ésta decisión. Yo acepto en alguna medida esa crítica. Ciertamente, ENLACE es una prueba que tiene complicaciones para definir la trayectoria individual de los alumnos, incluso el análisis comparado de las escuelas.

ENLACE se debe al currículum y también el currículum tiene límites. El riesgo de que se consolide como un currículum oculto existe. Las escuelas privadas la utilizan particularmente como referente de que los niños aprenden.

Que la autoridad convoque a mesas y foros no puede ser interpretado como un acto de concesión. Transformar un modelo implica concertar, lo cual no quiere decir concesionar.

Una cosa es ver los toros desde la barrera y otra cosa torearlos. Los cambios no se pueden hacer todos al mismo tiempo. Yo quisiera construir en un cubículo un escenario ideal, con instrumentos, rango ideales y luego operarlo. Hay que crear mecanismos institucionales que también descentralicen el modelo. Vale la pena correr los riesgos e ir ponderando una nueva institucionalidad. No creo que podamos construirlo de la noche a la mañana con una sola decisión.

MARGARITA ZORRILLA FIERRO Directora del Instituto Nacional para la Evaluación de la Educación (INEE)

Lo que está detrás de la Carrera Magisterial es la necesidad de conservar en las aulas a los mejores maestros y entonces incentivar su desempeño. El sistema educativo también tiene el otro sistema de promoción, que es vertical y que sigue regido por el escalafón que es para puestos: directores, supervisores, jefes de enseñanza, y es un embudo, porque son muchos profesores y los puestos directivos son pocos.

El otro propósito era resarcir el deterioro salarial; habían sido el gremio más golpeado por las crisis económicas de los 80.

La calidad de un sistema educativo no puede ser mayor a la calidad de los docentes. En el caso del sistema universal, lo que se plantea es que el impacto sólo es en formación. Uno tiene un impacto fuerte al salario y el otro un impacto suave o blando en la parte formativa. Lo primero es que hay un problema de definición técnica y un acuerdo claramente político. Cualquier decisión política tiene que apoyarse de un diseño técnico y tenemos poco tiempo para hacerlo. Lo primero que hay que definir es qué es un buen profesor.

La evaluación universal es obligatoria para todos. ¿Y el que no quiera? O vamos a suponer que le entran en la evaluación universal —que tiene varios elementos: la evaluación de los alumnos, la preparación profesional, el desempeño— y le das sus resultados, le dices que tiene que hacer tales cosas, suponiendo que las cosas que le pides al profesor ya estén también diseñadas. ¿Y si no hace caso? No hay un planteamiento. Es decir, si algo es obligatorio tiene una contraparte. No seríamos consecuentes con la idea de que la evaluación es formativa, es para mejorar. ¿Y el que no quiere mejorar? El impacto también es económico. Este año, la Carrera Magisterial tiene un presupuesto del orden de los 54 mil millones de pesos.

Entonces, lo que no hagamos con tiempo nos lo va a cobrar y nos lo ha cobrado muchas veces en términos de sistema educativo. Falta diseñar y quiere decir que seamos capaces de explicitar muy claramente qué significa una nueva configuración institucional, qué quiere decir que queremos cambiar el esquema de cierto tipo de prácticas.

AURORA LOYO Instituto de investigaciones Sociales

La discusión tiene cinco años. Me parece súper exagerado el tiempo en términos de país, no en términos de educación. Era necesario un cambio, porque cualquier sistema de evaluación, pasado un tiempo, se pervierte y entonces los sujetos empezamos siempre a tratar de buscar, digamos, maneras de manejar las cosas.

El cambio fundamental que se estableció es ligarlo a la prueba ENLACE, que, como ya se dijo, ha sido muy criticada. El asunto es que se toma ENLACE 50% para la Carrera Magisterial y también para la evaluación general se toma 50%. Entonces, se le está dando un peso desmesurado a un examen que además ya se sabe que tiene muchos inconvenientes.

Desde mi perspectiva, se presta a mayor distorsión. Es decir, es un sistema que nace ya con un peligro de distorsión mucho muy fuerte. En ambos programas es completamente inconsecuente poner dos objetivos distintos. Cuando nosotros vemos los factores les ponen nombrecitos diferentes, pero en realidad están súper empalmados la Carrera Magisterial y el de evaluación universal.

Me parece que tiende hacia un sistema en el que todos se evalúen y que para todos tenga repercusiones.

En realidad, no se necesitaba tanta sobreevaluación para saber qué necesitamos en términos de formación. Los maestros saben qué es lo que necesitan. Me parece que realmente ha sido una negociación política. No sé qué es lo que se haya negociado por abajo de la mesa, lo digo, y eso es normal, en toda negociación existe, pero en términos de resultados me parece sumamente pobre y sumamente lento.

Como sociedad, lo que estamos reclamando —me parece— es un asunto de imbricación demasiado fuerte entre el sindicato y las autoridades educativas. Digo, hay que decirlo claramente. Ese es un punto que se ha debatido mucho y que lo han dicho académicos. Lo dijo el relator para el Derecho a la Educación.

MANUEL GIL ANTÓN Investigador de El Colegio de México

Hay que partir de que lo que se evalúa se puede mejorar. Pero lo que se evalúa mal, sin duda y sin remedio, conduce a empeorar. Es decir, uno de los grandes riesgos que se ha generado a lo largo de estos últimos años, pero sobre todo con el espectáculo, con el gran show de que por fin va a haber evaluación, es que se está jugando con una cosa muy valiosa como para tratarla con tal superficialidad.

En la medicina moderna ningún niño enfermo se ha curado a termometrazos. Si un niño está enfermo, zúmbele usted termómetro cada media hora y no se va a curar. Y siento sobretermometrotizado el sistema educativo mexicano. Pero, además, si el termómetro es tan malo en el sentido de que no mide lo que quiere medir. Por lo que hemos estudiado, la prueba ENLACE ya se convirtió en horizonte, camino, sueño, inicio, fin de todo el sistema por sus implicaciones de alto riesgo y de alto impacto.

El gran riesgo es que esto nos conduzca a bajar la temperatura sin curar la situación y hay maneras de bajar la temperatura sin tocar la infección o el malestar que le están provocando.

La evaluación de un sistema educativo no tiene que ser objeto de negociación: es una obligación de la autoridad. Entonces, que el presidente diga que qué gran valor ha tenido el SNTE para aceptar la evaluación, me parece que es demostrar la abdicación que ha tenido este gobierno.

A mí esto de la Carrera Magisterial me preocupa, porque parece que en México la rendición de cuentas se paga. Es decir, si yo trabajo me dan mi salario, pero si me dejo evaluar me dan más dinero, ergo el trabajo es optativo hacerlo. Luego me dices: “Ésta evaluación universal es diagnóstica, formativa”. Mi pregunta es: ¿Y las sanciones? ¿Qué pasa con los profesores si no van? ¿Si no aceptan? Digo, si no van a clase.

Si de veras ENLACE requiere tantos ajustes, cambios, complementos, entre ellos, el cambio de currículum, ¡tengan mucho cuidado o no lo usen así! Porque lo transitorio se va a ser consolidado. Es decir, si ENLACE tiene muchos problemas, ¡cuidado! Se está usando para definir qué escuelas son mejores, qué estudiantes son mejores y qué profesores merecen algo, un estímulo. Si la Secretaría de Educación Pública nos pide a los que hacemos y tratamos hacer algo de opinión y de investigación que sobre esto no hagamos consignas, no hagan ustedes publicidad.

OLAC FUENTES MOLINAR Ex subsecretario de Educación Básica

Una escuela es tan buena como sus maestros.

Lo que quiero decir es que es un asunto de alta importancia y de alto riesgo. Se puede hacer razonablemente bien, es perfectible, lleva tiempo, pero también se puede concebir mal e implementar mal. Entonces, lo que ocurre es que ni se resuelven los viejos problemas que se querían resolver y se generan problemas nuevos, más complejos.

Es una evaluación de alto impacto individual, con consecuencias inmediatas sobre la permanencia, la condición profesional, los ingresos, el prestigio de la gente y ésta es una evaluación de alto impacto.

Comparto la preocupación de Aurora Loyo, de que estamos frente a una situación de alto riesgo, en el sentido de una evaluación que agrava y diversifica los problemas.

Dice el acuerdo que necesitamos una evaluación juiciosa, honesta, razonable y veraz. Y me parece que eso es lo que necesitamos.

Me sorprendió mucho el prólogo del acuerdo, ver cómo se elogió el examen universal y encontrarme que el centro es ENLACE y que al examen, independientemente de que si los exámenes sirven o no para medir lo que queremos medir, se le diera 50% del valor de la evaluación.

En el examen no encuentro la lógica de la selección de los reactivos, encuentro muchos reactivos banales, muchos mal redactados o con varias respuestas correctas sensatas o con ninguna sensata… Una de mis fantasías perversas es ver al Congreso de la Unión calladito resolviendo el examen de tercero de secundaria.

ENLACE juzga con una objetividad olímpica. Todos son iguales. Entonces, mi preocupación es que ENLACE se va a constituir en una especie de currículum alterno.



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