El pacto antialianzas firmado por el PAN y el PRI detonó una ríspida discusión en la sesión del miércoles en la Cámara de Diputados, donde prevalecieron las descalificaciones, recriminaciones e incluso insultos, principalmente entre los legisladores de los dos partidos políticos.
La andanada verbal inició cuando el diputado y presidente nacional del PAN, César Nava, subió a tribuna para responder a los señalamientos de “mentiroso” que legisladores del PRI le lanzaron desde un día antes. Ese día, la líder del PRI, Beatriz Paredes, aseguró que la Ley de Ingresos nunca se negoció en el acuerdo.
Nava retó a la dirigente priísta y al propio gobernador del estado de México, Enrique Peña Nieto, a someterse al detector de mentiras para despejar dudas sobre quién dice la verdad o quién miente en torno a los alcances del acuerdo firmado desde octubre pasado.
El panista recibió gritos de “¡Pinocho!”, “¡Pinocho”!; sus correligionarios respondieron a los priístas con: “¡Miedosos!”, “¡Miedosos!”, “¡Miedosos!”.
El vicecoordinador de la bancada del PRI, Óscar Levín, dijo desde la tribuna de San Lázaro que la alianza electoral PAN-PRD “es pervertida, casi gay”, lo que destapó críticas y descalificaciones.