jose.ruiz@eluniversal.com.mxEl secretario de Educación Pública, Alonso Lujambio dijo que toda forma de venta de alimentos y bebidas en las escuelas del país debe regularse “sin ninguna excepción”, desde las cooperativas escolares hasta las tiendas concesionadas, sin importar la naturaleza jurídica que tengan estos centros de expendio.
Reconoció que el tema de la obesidad en México ya llegó a un nivel de preocupación extrema, y que por ello la necesidad impostergable de encontrar un recurso legal que regule la venta de alimentos en los planteles escolares. Dijo que las Secretarías de Educación Pública y de Salud van a ejercer “cabalmente” su autoridad para concretar este proceso de regulación en el consumo de “ciertos productos”.
En entrevista, Lujambio Irazábal habló de la obesidad y de los factores que coadyuvan al problema, y que a su juicio es “multifacético”. Admitió la necesidad de promover el aprendizaje de nuevas pautas de comportamiento de los niños, incluso en la activación física fuera y dentro de la escuela.
Adelantó que en el próximo ciclo escolar se estará en “aptitud” de regular la venta de alimentos y bebidas azucaradas, con un fuerte apoyo social.
Según el secretario de Educación Pública, el diálogo con la industria alimentaria del país “ya arrancó” para tratar resolver el asunto de los llamados “alimentos chatarra”.
Dijo que existe una “inclinación” de esa industria por participar “constructiva y activamente” para combatir el problema de la obesidad.
¿Qué piensa el secretario de Educación Pública sobre la operación de las cooperativas dentro de las escuelas?
Debe entenderse de una vez por todas que la cooperativa es un tipo jurídico que no es universal. Hay también tiendas concesionadas y otras modalidades. Necesitamos regularlas, sin excepción, en todas las escuelas del país, sin importar su naturaleza jurídica, y debemos tener un instrumento jurídico que sea un gran paraguas que abarque a todas las escuelas.
¿Qué hay de la legislación vigente en la materia?
El artículo 113 de la Ley General de Salud nos da exactamente lo que queremos y lo que necesitamos, y señala que la Secretaría de Salud (Ssa), en coordinación con la Secretaría de Educación Pública (SEP) y otras instancias, podrán implementar programas de educación y salud, y qué más educativo para la salud puede existir que la promoción de un modo de alimentarse para los niños. Ya el Senado de la República en abril del año pasado, en un dictamen sobre reformas a la Ley General de Educación, estableció que no es necesario fortalecer a la SEP en materia de control de alimentos en las escuelas porque ya existe, y así lo dijo literalmente el dictamen del artículo 113 de la Ley General de Salud, que obliga a la coordinación con la SEP para este propósito en particular.
¿Cuál es la dimensión real de este problema?
El problema de la obesidad es multifacético y multicausal. Debemos tener programas para mejorar la salud alimentaria de toda la población, no sólo en la escuela, necesitamos activar físicamente a toda la población, a los niños en la escuela y educarlos para su salud alimentaria, dentro y fuera de la escuela. Por eso necesitamos de la conjugación de muchos actores: los medios de comunicación, la industria alimentaria, el sistema educativo y absolutamente central y protagónico, los padres de familia.
¿La estrategia para combatirlo entonces cuál sería?
Tenemos que ir en tres sentidos: la socialización en el aprendizaje de nuevas pautas de comportamiento; la activación física fuera y dentro de la escuela; y en la regulación específica de alimentos dentro del espacio escolar (…) la SEP va a ejercer junto con Salud cabalmente la autoridad, pero la mejor manera de hacerlo es ofreciendo razones y generando el acercamiento de todos los actores para acompañar este proceso y sea exitoso.
¿Para cuándo estaría listo un plan sobre el asunto de las regulaciones en la materia?
(…) para el próximo ciclo escolar podríamos estar en aptitud de regular el expendio de alimentos y bebidas en la escuela con un fuerte apoyo social, que nos permita ser exitosos.
¿Será un bosquejo general?
No, serán definciones muy precisas. Creo que sería incorrecto que adelantara (los lineamientos y productos a regular), porque estamos en ese intercambio de puntos de vista, apartir de datos científicos que nos está dando la Secretaría de Salud. Estamos en discusiones (la SEP, el IMSS, Ssa y el Instituto Nacional de Salud Pública) sobre los estudios y análisis que se han realizado respecto a la alimentación de los niños para ver cuál es es el consumo de calorías que están teniendo cotidianamente. Queremos encontrar la combinción que nos permita pronto bajar esos consumos calóricos y darles conciencia plena de cómo fuera de escuela deben ser especialmente cuidadosos, porque nosostros no vamos a poder prohibir a nadie que coma fuera de la escuela. La escuela sí debe producir un aprendizaje muy claro y muy contundente de lo que es saludable para los niños.
¿Cuándo iniciará el diálogo con la industria alimentaria?
Este intercambio ya arrancó de manera preliminar, precisamente porque Salud y Educación todavía no concluyen su propia base deliberativa. Puedo decir que encuentro una inclinación de la industria por participar constructiva y activamente en el proceso, y estoy cierto que esta actitud refrendará en las semanas siguientes cuando entremos ya en deliberaciones más concretas, más puntuales y más finas.
¿Qué falta?
Creo conveniente que la autoridad determine, para ciertos productos, la conveniencia de que para el proceso educativo no se consuman en la escuela diversos alimentos y bebidas.