Por primera vez Manuel Clouthier Carrillo dijo que no buscará la candidatura a gobernador.Lo aseguró el sábado, en un acto público, en La Paz, en donde criticó que “los partidos se convirtieron en verdaderas burocracias que defienden intereses y defienden privilegios”.
“En México —declaró—, para poder ser candidato significa tener que besarle las petacas a alguien.
“En mi caso, no me dieron la candidatura a gobernador de Sinaloa por mi partido, porque como diputado me opuse a algunos puntos del paquete fiscal del Presidente que le daría dientes a Hacienda para afectar al causante cautivo”, comentó.
Sobre este “autodescarte”, se le preguntó a Clouthier Carrillo.
“¿Cuándo decidí no entrarle? —pregunta— Yo he estado en la diputación federal desde el 1 de septiembre del año pasado, en ese trabajo sigo ahorita, empezamos el segundo periodo y he estado trabajando en él”.
¿Pero usted no buscará la candidatura, entonces?
Aquí hay que preguntarse una serie de cosas. Lo primero tiene que ver con la declaración a la revista Proceso, el tema mío es que todo indica que Sinaloa es intocable, esto significa que en tres años de supuesta “guerra” contra el narcotráfico, Sinaloa no ha sido tocado; si no ha sido tocado, la pregunta es si el estado es intocable, en toda la extensión de la palabra.
Entonces realmente no sabes. Para querer gobernar Sinaloa tienes que hacer dos posibles tratos, indistintamente. O tratas con el narcotráfico o tratas con el gobierno federal.
Tú no puedes gobernar Sinaloa sin una alianza con uno de los dos, yo no haría ningún trato con el crimen organizado, y caramba, si el gobierno federal no quiere comprometerse con Sinaloa, a qué chingados te metes.
El trabajo de “Proceso” basado en una entrevista a usted, dice que “el régimen calderonista protege al cártel de Sinaloa, que encabeza a “El Chapo” Guzmán...”
Yo les declaré que no lo han tocado, que todo indica que en tres años de guerra contra el narcotráfico, Sinaloa no ha sido tocado; cómo debe leer uno eso, han golpeado a todos los cárteles, menos el de Sinaloa; eso es evidente, ¿qué quiere decir eso?
Ahí hay una pregunta, no tengo respuesta, tengo pregunta; qué quiere decir eso, si el gobierno federal no quiere comprometerse con Sinaloa, para hacer su responsabilidad; es responsabilidad, ni siquiera estamos pidiendo nada, ni electorero ni mediático, que se haga lo que se tiene que hacer en función de la responsabilidad que tiene como Presidente de la República.
¿Responsabiliza directamente a Calderón de no atacar la “narcopolítica” en Sinaloa?
La narcopolítica y el narcotráfico en Sinaloa no ha sido tocados.
¿Por el gobierno de Calderón?
Claro que lo responsabilizo y se lo reclamo y se lo exijo además, como sinaloense y como mexicano, tengo todo el derecho de exigirlo.
Que el Gobierno federal venga a combatir el mugrero que se vive aquí en Sinaloa.
Usted declaró en La Paz que no le dieron la candidatura al gobierno de Sinaloa, porque como diputado se opuso a algunos puntos del paquete fiscal de Hacienda...
Hay tres posibles razones, en mi opinión; una, que me estén castigando como de alguna manera parece ser, que tendría que ver entre otras cosas, con el posicionamiento independiente que he manejado en el Palacio Legislativo de San Lázaro, y a título personal, en muchos posicionamientos.
Otra, que el estado de Sinaloa sea intocable en relación con el crimen organizado, y otra que hubiese algún tipo de compromisos oscuros del gobierno federal con el gobierno de Sinaloa, de algún tipo.
Y pongo ejemplos. Yo no encuentro explicación de cómo se va a llevar al cabo una inversión, y con esto no quiere decir que no se invierta en el estado de Sinaloa, pero resulta que la inversión que está proyectando Fonatur en el sur de la entidad fue comprándole un terreno a Antonio Toledo Corro, en cantidades millonarias.
¿No es sospechoso eso, qué tipo de arreglo extraño puede haber ahí? A mí se me hace muy sospechoso. ¿Qué no había terrenos en el sur de Sinaloa, como para sólo comprárselos a don Antonio Toledo Corro, por gestiones del gobierno estatal? Es extraño.
* Entrevista publicada el 15 de febrero de 2010, en Culiacán, Sinaloa.