nurit.martinez@eluniversal.com.mxLa violencia no es un tema que debe resolverse en el ámbito educativo, “si seguimos apostando por una sociedad de consumo exacerbado, por una sociedad materialista que no sabe resolver sus problemas de manera pacífica, la escuela por más que se lo proponga no va a poder resolverlo”, aseguró Vernor Muñoz Villalobos, relator especial sobre Derecho a la Educación de la Organización de Naciones Unidas (ONU).
Al iniciar su visita oficial a México, el relator de la ONU dijo a EL UNIVERSAL que la construcción de un ambiente de seguridad pasa por hacer transformaciones estructurales en el modelo de sociedad.
Explicó que aún es “temprano” para hacer un balance sobre las garantías de acceso a la educación como un derecho en México, pero un aspecto que “preocupa”, afirmó, es el rezago educativo en el que viven casi 40 millones de mexicanos.
Muñoz Villalobos dijo que la desigualdad es uno de los mayores retos que tiene México. Ante tales circunstancias, emitirá recomendaciones al gobierno del presidente Calderón.
Comentó que recorrerá los estados de Nuevo León, Chiapas, Baja California y el DF. Visitará escuelas indígenas en zonas rurales y en Baja California irá a planteles de migrantes, además de asistir a un encuentro con académicos del Colegio de la Frontera Norte.
Contra la desigualdad
El “reto importante” para México, dijo Vernor Muñoz, es “avanzar contra la desigualdad y mejorar las oportunidades educativas para muchos sectores del país y las comunidades que han estado rezagadas”, como “zonas campesinas, personas con discapacidad y personas indígenas”.
Será en la última parte de su recorrido, cuando se entreviste con el secretario de Educación Pública, Alonso Lujambio.
—¿Qué tanto preocupa los niños y jóvenes que no tienen acceso a la educación?
—Es un problema del continente, no sólo de México, es un problema de exclusión que vive el continente americano y se presenta en otras zonas.
—¿Qué tanto influye la violencia en el cumplimiento del derecho a la educación?
—La violencia es un reto en todos los ámbitos. Tenemos el compromiso de construir ambientes seguros donde los estudiantes y las estudiantes puedan estudiar en paz, pero la construcción de un ambiente de seguridad pasa por hacer transformaciones estructurales en nuestro modelo de vida, de sociedad. La educación por sí sola no puede cambiar los usos sociales y las costumbres.
En un encuentro con estudiantes de la UNAM añadió: “La educación no puede resolver los problemas que los políticos no han querido atender en nuestra región. No se puede pretender que resuelva los problemas de la violencia”.