Los últimos 12 meses fueron buenos para el matrimonio de Julio Coronado Rodríguez y Fernanda Ponce Morales. Y esperan que los siguientes sean mejores. Tan bien les fue que ahora son conocidos como “los afortunados Coronado”. El haber mantenido su empleo les permitió estrenar muebles, saldar deudas, comprar ropa y ahorrar.Julio, jefe de Recursos Humanos en una de las empresas japonesas de mayor capital instaladas en Baja California, dice: “No cambiamos nuestra rutina, nos administramos lo mejor que pudimos e hicimos que la crisis nos afectara lo menos. Al final el balance es positivo”.
Casi la mitad del personal de la compañía manufacturera de televisores de plasma donde labora perdió el empleo. Coronado Rodríguez confía en que más oportunidades llegarán.
Lo primero es vivir día a día, sortear las dificultades que se presenten, y construir el futuro desde hoy, explica.
En las primeras entrevistas, reveló que su afición por la música lo llevó a formar parte de un grupo de rock al que dedica su tiempo libre. Además relató que su aspiración desde que egresó de la carrera de Psicología en la Universidad Autónoma de Baja California fue obtener un buen puesto en una empresa importante, por lo que su actual trabajo cubre estos sueños.
Acceder a que se publicaran detalles internos de su familia permitió que mucha gente los conociera, y al comparar su historia de un año con la de otras 11 experiencias en diferentes partes del país hizo que se les considere como los afortunados Coronado, refiere.
Esta realidad, sumada a una sostenida mejoría en la empresa donde él presta sus servicios, le da confianza al matrimonio en que la nueva etapa con su pequeña hija será como la planearon.“Una vez más afirmo la buena fortuna de no haber tenido mayores complicaciones. Cientos perdieron su empleo, otros nos mantuvimos. Es de agradecer”. (Julieta Martínez)