Los trabajos de albañilería que no faltaron a Jorge y los ingresos de Marcela en la tienda de dulces ayudaron a que los Pérez sortearan el incremento de precios en 2009.Al término del seguimiento que EL UNIVERSAL realizó de sus finanzas durante un año, don Jorge evalúa el periodo como aceptable, con algunas carencias, pero con la oportunidad de ver crecer a sus hijos y de convivir con su esposa Marcela.
A sus 43 años, los poco más de 4 mil pesos mensuales que reúne con trabajos de albañilería y reparación doméstica de todo tipo, sirvieron para la alimentación de la familia y la remodelación de áreas de su hogar.
En sus ratos libres y con los ingresos extra, además del apoyo que Marcela brinda con su sueldo superior a los 3 mil 500 pesos, don Jorge acondicionó el piso, la barda y las ventanas de su vivienda en la colonia Guadalupe Ejidal, en el municipio de Tlaquepaque, justo en una de las zonas más contaminadas de Guadalajara.
Jorge, de 17 años, conoció el esfuerzo de ganarse el dinero. Durante 12 meses, cambió su oficio de ayudante de herrería por auxiliar de ventas de comida ambulatoria. Aprendió a preparar tamales y comenzó su negocio.
Ángel recibió útiles, ropa escolar y zapatos para la escuela. La pequeña Naomi se sobrepuso de la enfermedad respiratoria que padecía mediante tratamientos medicinales, que desviaron algunos recursos familiares. (Redacción)