Los cinco notables sugeridos por el Sindicato Mexicano de Electricistas (SME) para mediar en el conflicto con el gobierno federal por la extinción de Luz y Fuerza del Centro (LyFC), entregaron a la Secretaría de Gobernación una propuesta en la que exhortan a las dos partes al diálogo y a no caer en actos violentos, a salvaguardar los derechos de los trabajadores y a respetar las decisiones judiciales.
El documento firmado por el rector de la UNAM, José Narro Robles; el ex director del IPN, Enrique Villa Rivera, el presidente del Senado, Carlos Navarrete Ruíz (PRD), y los senadores Manlio Fabio Beltrones (PRI) y Gustavo Madero Muñoz (PAN), contiene siete condiciones para continuar con su encomienda.
Proponen que el gobierno federal dé alternativas de apoyo a los trabajadores sindicalizados, con cargo a las prestaciones que se lleguen a derivar de las resoluciones firmes, tomadas del Poder Judicial de la Federación.
También, que considere cubrir la parte proporcional del aguinaldo a que tienen derecho, al fondo de ahorro retenido y los salarios de semanas devengadas; permitir que recuperen las pertenencias que áun se encuentran en sus antiguos centros de trabajo, y que el SME acepte plantear a los trabajadores, las propuestas que oficialmente presente la Secretaría de Gobernación.
Los mediadores esperan que las autoridades y el sindicato acepten públicamente este compromiso a más tardar el martes 12 a las 18 horas.
Ayer, en una entrevista telefónica con el periodista Carlos Loret, el titular de la Secretaría del Trabajo y Previsión Social (STPS), Javier Lozano rechazó que hayan sido infiltrados los que provocaron los hechos violentos del pasado miércoles entre ex trabajadores de LyFC, y responsabilizó al secretario del Exterior del SME, Fernando Amezcua Castillo de “encabezar la horda de vándalos” que agredieron a gente indiferente al conflicto laboral.
Dijo que “es increíble que se diga que ellos son ajenos a estos actos vandálicos”, porque en imágenes de video —tomadas por Televisa— y fotos se observa a Fernando Amezcua y a otras personas dañando vehículos en la calle de Sadi Carnot, en la colonia San Rafael.
Por su parte, integrantes de la Federación Internacional de Sindicatos de Trabajadores de las Industrias Química, de Energía, Minera y en General (ICEM), que se encuentran en la ciudad de México, condenaron la “represión” y violación a los derechos de los trabajadores en el país, por lo que demandarán a sus gobiernos en Estados Unidos y Canadá que presionen al presidente Felipe Calderón para que revierta su estrategia laboral y en contra de los sindicatos.