politica@eluniversal.com.mxWASHINGTON.— La propuesta de Agustín Carstens para próximo gobernador del Banco de México (Banxico) no causó ayer gran sorpresa en algunos círculos financieros y académicos de Estados Unidos, donde su designación era un secreto a voces y se le respeta por su independencia y trayectoria en organismos multilaterales como el Fondo Monetario Internacional (FMI) y el Banco Mundial (BM).
Para los analistas, su designación da una clara señal de continuidad, en medio de la crisis económica actual, a los mercados internacionales, pues consideran que tanto Agustín Carstens como el todavía gobernador del Banxico, Guillermo Ortiz, “comulgan con las mismas políticas monetarias”.
Además, aseguran, “la fortaleza institucional del Banco de México es, por sí sola, garantía de independencia”.
Carstens, “el gran conocido”
Peter Hakim, presidente de Diálogo Interamericano, consideró: “Agustín Carstens es el mejor preparado para ocupar el cargo, y estoy seguro de que defenderá con ferocidad la independencia de esa institución”.
“Carstens siempre ha sido un convencido de la independencia de los bancos centrales y creo que eso es bueno para México y para las instituciones financieras internacionales”, dijo.
Aunque es considerada la mejor opción después de Guillermo Ortiz, la mayoría de los analistas coincidieron en señalar que el nombramiento de Carstens al frente del Banxico aún tendrá que sortear la opinión en contra y hasta el rechazo de la oposición y de un importante sector de la sociedad mexicana castigada por una crisis sin precedentes en el último siglo.
Armand B. Peschard-Sverdrup, director del Proyecto México del Centro de Estudios Estratégicos e Internacionales de Washington, dijo: “Hoy es muy difícil que, en medio de la actual recesión global, un secretario de Hacienda, no sólo en México sino en todo el mundo, no sólo salga muy maltratado, sino crucificado políticamente”.
“Pero sería injusto culpar sólo a Carstens frente a los problemas y disfuncionalidades de la economía mexicana que ni el Ejecutivo ni el Legislativo ni la clase empresarial han sido capaces de enfrentar”, añadió el especialista al reconocer que, en caso de ser confirmado, “Carstens enfrentará un panorama económico complicado”.
Cordero, “perfecto desconocido”
Otra ha sido la lectura que se le ha conferido a la designación de Ernesto Cordero como nuevo secretario de Hacienda, cuya designación ha sorprendido en distintos círculos, ya que se le conoce muy poco en los mercados internacionales y en algunas instituciones clave como el Departamento del Tesoro de Estados Unidos.
Para algunos analistas en Washington, familiarizados con el nombre de Ernesto Cordero, su designación confirma que el presidente Felipe Calderón ha decidido rodearse en el último tramo de su sexenio de leales e incondicionales para evitar un gabinete debilitado como ocurrió al final del mandato de Vicente Fox.
“Con la designación de Ernesto Cordero, que a partir de hoy tendrá más peso y protagonismo en el gabinete, el presidente Calderón ha comenzado a rodearse de sus más leales”, consideró Peschard-Svedrup.
Para otros, Cordero Arroyo es un “perfecto desconocido” que tendrá que cubrir un largo trecho para ser reconocido ante organismos como el Fondo Monetario Internacional, el Banco de México y otras instituciones financieras que son claves en el manejo de las finanzas de México.
“La falta de experiencia, de conocimientos y de relaciones con las instituciones financieras internacionales es un tema muy delicado”, consideró Enrique Cárdenas, director ejecutivo del Centro de Estudios Espinosa Yglesias y conferenciante habitual en la Universidad de Columbia, en Nueva York, y de Yale, en Connecticut.
“Ya hemos tenido experiencias en las que, cuando hay falta de comunicación con el Departamento del Tesoro o con el FMI, hemos tenido problemas, y eso es algo muy preocupante”, añadió el especialista, quien consideró la designación de Ernesto Cordero como la parte “más problemática” de los cambios anunciados.