silvia.otero@eluniversal.com.mxPionero de las telecomunicaciones en México, el nombre de Joaquín Vargas Gómez está asociado a la visión de un empresario que apostó a la Frecuencia Modulada (FM) en la radio cuando nadie creía en su desarrollo, y abrió nuevos espacios en la televisión al fundar MVS Comunicaciones.
Don Joaquín, quien falleció ayer a los 84 años, en el Distrito Federal, creía firmemente en que “los buenos ratos hay que fabricarlos, porque los malos llegan solos”. Hombre exitoso e innovador, es considerado un forjador de la radio en México.
Nació en septiembre de 1925, en Linares, Nuevo León.
“México pierde a un empresario que contribuyó al desarrollo de la industria de la radio, medio de comunicación que hoy es una clara expresión de la vitalidad democrática de nuestro país”, expresó el presidente Felipe Calderón tras saber del deceso.
El legado de don Joaquín ha propiciado que por más de cinco décadas sea referencia obligada al hablar del avance de las telecomunicaciones en México.
Inicios de un emporio
En 1965, mientras realizaba un viaje de negocios por Estados Unidos, al circular en su vehículo sintonizó en la radio una frecuencia de FM, con una fidelidad hasta entonces desconocida en México: el sonido estereofónico.
Eso motivó a Vargas Gómez a importar la innovación a México, al reconocer su potencial. No se equivocó, ya que hasta ese momento sólo se conocía la Amplitud Modulada (AM).
Pese al escepticismo, el empresario no desistió ante quienes calificaron de locura su intención de instalar una radiodifusora en una frecuencia distinta a la AM.
El 15 de abril de 1969, se abrió un parteaguas en la historia de las comunicaciones en México.
Ese día, el empeño de Joaquín Vargas hizo nacer “la máxima dimensión en radio”.
Desde Monterrey, Nuevo León, se hicieron las primeras transmisiones de Stereorey, en la frecuencia 92.5 MHz, primera en FM. Así inició un emporio.
Durante los primeros años, y para mantener la operación de su estación, Vargas Gómez seleccionaba y grababa personalmente la música y el contenido de algunos de los programas.
El éxito no tardó y la empresa se expandió a otras ciudades de la República mexicana, como Guadalajara y Guanajuato.
Surgieron nuevas emisoras, como la 102.5, en la ciudad de México —también con el nombre de Stereorey—, que se convirtieron en la empresa Frecuencia Modulada Mexicana.
Nace MVS
El trabajo de Joaquín Vargas cristalizó años después, en la empresa JV Corporación, aunque su labor no se limitó al desarrollo de su propia compañía e imprimió su visión a la industria como presidente de la Cámara Nacional de Radio y Televisión, en el bienio 1970-1971, tiempo en el que se creó el logotipo de la CIRT.
A finales de los 80, don Joaquín lideró un nuevo impulso a la industria: introdujo el primer sistema MMDS bajo el nombre de MVS Multivisión, fusionando los negocios de la radio y la televisión a través de una alianza con Grupo Imagen Comunicación en Radio, que se convertiría a la postre en MVS Radio.
El joven que estudió en el Colegio Militar marcó así una era en las telecomunicaciones.
Empresario versátil
Fue versátil en los negocios. Abrió desde una fábrica de herramientas y una gasolinera en las inmediaciones del aeropuerto capitalino, hasta una de las corporaciones restauranteras más importantes del país.
Su primer restaurante fue el fuselaje de un pequeño avión North Star DC-4, atendido por siete empleados. Con los años se convertiría en la Corporación Mexicana de Restaurantes, que hoy opera 90 unidades en 18 ciudades, de conceptos como Wings, Meridiem, W Cocina y Pan, Exa Live, Chili’s, La Fonda del Claustro, Los Almendros, La Destilería, La Corcholata, Barón Rojo, Café del Bosque y El Lago.
“Se hace camino al andar”
Su trayectoria, que le valió reconocimientos por su prolífica contribución al desarrollo del país, no estuvo exenta de problemas y dramas familiares.
Joaquín Vargas Gómez, quien forjó un imperio familiar al lado de su esposa Gabriela Guajardo, se retiró de la escena pública en 1996, dejando la estafeta a sus hijos después de marcar una era en México.
El incansable empresario será recordado como el hombre que gustaba de parafrasear al poeta español Antonio Machado: “¡Caminante, no hay camino, se hace camino al andar!”.