La Cámara de Diputados modificó las reglas del Seguro Popular, a fin de que el servicio médico público sea individual y no por familia, para equilibrar la transferencia de recursos federales a los estados.
Con 355 votos a favor, 13 en contra y 4 abstenciones, los diputados aprobaron la propuesta del Ejecutivo de cambiar la Ley General de Salud en su artículo 77 referente al esquema de financiamiento del Seguro Popular.
Si es aprobada también por el Senado, el gobierno estaría alcanzando la cobertura médica universal al 100% en 2011.
La reforma tiene como objetivo transitar de una cuota social familiar a una personal, evitando así la desigualdad en la distribución de los recursos.
El presidente de la Comisión de Salud en San Lázaro, el panista Julián Velázquez y Llorente explicó que el sistema de administración del Padrón de Afiliados al Seguro Popular de Salud tenía estimado un total de 4.3 miembros por familia, cuando en realidad son sólo dos o tres.
El dictamen de la reforma justifica que la estimación del número de integrantes por familia inicial ha provocado que el Ejecutivo imponga criterios que no están apegados a la realidad de algunas localidades, “lo que se puede convertir en un riesgo para su funcionamiento y viabilidad”. Detalla que los estados reducirán sus compromisos presupuestales para la cobertura del seguro popular hasta en un 23%.
“Vamos también a sanear y favorecer las economías estatales”, dijo Velázquez y Llorente.
Y es que el promedio del número de miembros por familia en cada Entidad Federativa es distinto y ello provocaba que con los mismos recursos a todos los estados, hubiera localidades en donde las familias se conforman de 2.43 miembros, mientras que en otros lugares, con el mismo presupuesto, se atienden a familias de 4.36 integrantes.
La reforma también facilitará ampliar el número de beneficiarios, “lo que permitirá hacer realidad el acceso universal de la población a la protección social”.
Actualmente el seguro popular tiene afiliadas a 2.2 millones de familias, equivalentes a 10 millones de personas.
El priísta Rodolfo Torre pidió replantear el modelo de financiamiento y de cobertura del Seguro Popular, “pues no únicamente el principio de equidad es relevante, está también la heterogeneidad... El esquema de financiamiento actual no ha diferenciado los apoyos que reciben las entidades con mayor marginación o mayor población. Con este cambio se incentiva la solidaridad financiera de las contribuciones”.
Por el PRD, Gerardo Verver destacó que la reforma viene a dar equidad a la aportación de los recursos; “se requiere que el acceso universal a la salud sea la práctica cotidiana”.