Dos cuerpos, con huellas de tortura y disparos, fueron localizados en Zinacantepec, estado de México. Sobre de ellos habían cartulinas en las que presuntamente La Familia Michoacana se adjudicó los crímenes.
Un tercer cadáver con 10 impactos de bala fue hallado en las inmediaciones de la comunidad Agua Bendita, de Tenancingo.
Con el reporte de los tres ejecutados en territorio mexiquense, la Policía Federal (PF) se declaró en alerta máxima, ya que ocho de sus elementos están desaparecidos desde hace 24 horas.
En Ciudad Juárez, Chihuahua, ocurrieron siete homicidios en ocurrieron en diferentes colonias y hasta la víspera, las víctimas no habían sido identificados.
La violencia generada por el crimen organizado cobró tres vidas en Durango, entre ellas, una mujer. En Sinaloa se reportaron ocho homicidios.
(Con información de Eduardo Alonso, Yovana Gaxiola, Javier Cabrera y Luis C. Cano)