Eliminar la obligación para que los estados rindan cuentas sobre el uso de recursos públicos es una “enorme” preocupación del sector privado, declaró Armando Paredes, presidente del Consejo Coordinador Empresarial (CCE).
“No es posible que los recursos que se vayan a los estados se sigan manejando con tanta opacidad”, dijo Paredes, quien agregó que sin rendición de cuentas es imposible medir el efecto de los programas públicos en un momento en que urge comprobar la eficiencia de los proyectos del gobierno.
“El gasto de todos los programas... tiene que tener impacto… No se vale que sigas soportando un programa que no tiene impacto”, pues de lo contrario los recursos se utilizan para favorecer a ciertos sectores con fines políticos, dijo.
Recriminó que el presupuesto de egresos no privilegió la inversión pública ni redujo el gasto federal.
Advierten riesgos
La insatisfacción que en primera instancia generó el presupuesto de egresos 2010 para el CCE se agrega al malestar que provocó el paquete de ingresos avalado por el Congreso para el próximo año.
Con un incremento en el IVA y el ISR, el sector empresarial quedó lastimado, por lo que fue calificado por los organismos que integran el CCE como una medida opuesta a las políticas públicas que se adoptan en todos los países en tiempos de recesión económica.
“Subir la carga fiscal en época de recesión y al mismo tiempo aumentar el gasto corriente es una combinación altamente riesgosa”, dijo la Coparmex.