El PAN justificó la eliminación de los candados previstos en los artículos 8 y 9 del decreto del Presupuesto de Egresos de la Federación (PEF) 2010, al argumentar que se mantienen los controles de fiscalización del gasto público, transparencia y rendición de cuentas.
Aseguró en dos comunicados, uno de la bancada en la Cámara de Diputados y otro del Comité Ejecutivo Nacional (CEN), que se hicieron las adecuaciones necesarias para garantizar que los estados y municipios apliquen con transparencia, rendición de cuentas y agilidad las transferencias federales.
Pero los mecanismos de fiscalización y de control del gasto presupuestal, que se inscribían en ambos artículos —que incluían controles en el uso de los recursos federales—, no fueron subsanados en su totalidad en la “Fe de Erratas”.
El decreto de Presupuesto de Egresos 2010 que aprobó el pleno de San Lázaro canceló todos los candados que la Secretaría de Hacienda y otras Legislaturas impulsaron para que las transferencias presupuestales se ejecutaran a cambio de los programas anuales, de inversión y el cumplimiento del ejercicio presupuestal de los estados y municipios.
“Por considerar que se trata de un exceso de atribuciones que podrían entorpecer el ejercicio de los recursos, se eliminan las disposiciones relativas a las cosas en las que las dependencias y entidades de la administración pública federal podrían suspender la ministración de los recursos por supuestos incumplimientos en la aplicación de los mismos o por falta de entrega de información relativa al avance de los programas”, establece el dictamen.
Defienden decreto
En respuesta, Acción Nacional —que no presentó ninguna reserva sobre el tema— defendió el decreto presupuestal, e incluso desconoció que las normas de aplicación de recursos se hubieran flexibilizado.
“Se consiguió que en los artículos 8 y 9 del PEF 2010 —cuyo propósito es la transparencia y rendición de cuentas—, se hiciera una “Fe de Erratas” para introducir una revisión más amplia y el erario pueda ser fiscalizado en su totalidad”, señaló el CEN del PAN. Dijo que pensar que quienes más ganaron con este Presupuesto son los gobernadores, constituye “una visión muy miope”.
El líder panista, César Nava, dijo que en el Presupuesto aprobado se mantienen los controles en materia de fiscalización del gasto, transparencia y rendición de cuentas incluidos en una “Fe de Erratas” para una revisión más amplia, y que puede ser fiscalizado en su totalidad.
Pero el diputado albiazul Javier Corral dijo no estar de acuerdo con los señalamientos, pues en los hechos sí se afectaron las normas de fiscalización y de transferencias presupuestales.
“Mi punto de vista es diferente al de quienes han señalado que se mantuvieron las reglas de fiscalización y de control del gasto presupuestal, que venían en los artículos 8 y 9. La ‘Fe de Erratas’ no subsanó el relajamiento que de esas reglas de control hizo la negociación.
“La ‘Fe de Erratas’ incorpora fundamentalmente dos temas de los más de seis que se perdieron, entre ellos, el extendido plazo de tres meses que se otorga para la fiscalización de los recursos públicos a partir de que se entregan, y el condicionamiento de las ministraciones a que cumplan las entidades federativas los adeudos que de contribuciones federales tienen”, dijo Corral.
El Ejecutivo propuso para el decreto 2010 que en caso de que estados y municipios no presenten estos requisitos, Hacienda pueda cancelar las ministraciones federales a las localidades.
Pero los diputados federales acordaron quitar esos candados, y a cambio, el PAN solamente los convenció de imponer presupuestos con principios de anualidad, y que los recursos transferidos se utilicen a más tardar en 35 días hábiles a partir de su recepción.
Evaluarán fondos
También se logró de última hora que Acción Nacional asignara a la Auditoría Superior de la Federación la solicitud de evaluar el Fondo de Aportaciones Múltiples.
El PRI pretendió cambiar la fórmula de aportaciones estatales y municipales a 80% la Federación y 20% las localidades. La Secretaría de Hacienda y el PAN lo evitaron, pero no pudieron hacer nada más por la desaparición de los candados a la fiscalización de las transferencias.
Según un oficio enviado al presidente de la Mesa Directiva de la Cámara de Diputados con las erratas a los artículos del decreto del Presupuesto 2010 que contienen las reglas de operación y fiscalización, los priístas querían más privilegios que los obtenidos.
Por ejemplo, el artículo 32 señalaba que “la entrega de los respectivos apoyos no podrá condicionarse al cumplimiento de otros requisitos o contraprestaciones, por lo que las reglas de operación deberán contemplar mecanismos para que se detecte y corrija la presencia de requerimientos adicionales”.