política@eluniversal.com.mxAlas 56 horas de receso de la sesión del viernes de la Cámara de Diputados, que sirvió para que grupos parlamentarios negociaran los términos del Presupuesto para 2010, los priístas cerraron lo que para ellos fue una negociación en la que aplicaron 195 cambios al proyecto de Felipe Calderón, e impusieron el ritmo de acción a las actividades de San Lázaro.
El coordinador de la bancada del PRI, Francisco Rojas Gutiérrez, salió del salón Verde, donde se llevó a cabo la tercera reunión interna que su grupo llevó a cabo ayer. Había concluido la fase de regateo con las otras fuerzas políticas, y un ejercicio en el que dos equipos del PRI revisaron la plana al Ejecutivo.
Las complejas negociaciones del Presupuesto, por parte del tricolor, se llevaron a cabo a nivel de coordinadores estatales de diputados, de sectores del priísmo; recibieron gobernadores, hasta del PRD y del PAN, y convirtieron durante dos semanas a la bancada en el eje de las cosas en el Palacio Legislativo.
Salieron del salón Verde, envueltos en chamarras y abrigos, directos a sus oficinas, por papeles, los que tienen encomiendas en materia del Presupuesto, a velar las armas, los restantes.
En el grupo de siluetas de negro iba el secretario general de la Confederación Nacional Campesina (CNC), Cruz Sánchez Aguilar, y coordinador de la diputación campesina priísta, de 81 integrantes, 10 más que los del PRD.
El viernes pasado, Sánchez Aguilar prometió a la estructura de dirigentes de su central que daría la pelea porque en esta negociación de Presupuesto, el sector campesino no fuera ninguneado. Él impuso su fuerza, con el respaldo del resto de los priístas, y con sus demandas prolongó el sábado y ayer, sus reclamos de más recursos. Y consiguió 22 mil 600 millones de pesos adicionales para el agro. De plácemes.
En la bancada del PAN, Roberto Gil estaba listo para una larga noche, igual que los del PRI, dispuesto a dar el debate, votar, y ver plasmado el documento que completa el Paquete Económico para 2010, el primero que negocia el actual grupo panista, encabezado por Josefina Vázquez Mota.
Alejandro Encinas, desde las 19:00 horas tenía tiempo libre. Paseaba por los pasillos, había reintegrado al PRD a las negociaciones a sacar asuntos. Tuvo la contingencia de problemas cardiovasculares que se le presentaron al diputado Emilio Serrano, quien fue llevado de emergencia al Hospital Londres. Todo, sin embargo, estaba bajo control.
El petista Gerardo Fernández Noroña, uno de los guerreros de la Defensa de la Economía Popular, resentía el golpe de una gripa enérgica, y deploraba la estrategia, decía, de llevar la discusión del gasto público, al pleno en la madrugada, cuando no hay quien vea el Canal del Congreso. Fue la negociación de Calderón y los gobernadores del PRI, acusó.
Y cuando los del Revolucionario Institucional salieron de su tercera plenaria, como eje de las cosas en el Palacio Legislativo empezó la actividad intensa, se abrió el salón de sesiones, fueron encendidas las luces de los candiles, y el monstruo volvió a moverse, después de un receso de 56, quizá 57 horas.
Por cierto, en esta noche larga tienen una fecha distinta a la de hoy.
Dicen los legisladores que laboran en la sesión del viernes 13 de noviembre, según el “reloj parlamentario”.