politica@eluniversal.com.mxNUEVA YORK.— El ex secretario de Seguridad Pública del DF Joel Ortega dijo ayer que la guerra contra el narcotráfico en México ha dejado en evidencia “nuestras debilidades como nación” y las “fallas estructurales” ante un desafío para el que las instituciones policiales y el Estado mexicano “no estaban preparados”.
“Nuestras debilidades como nación se exhiben hoy como fallas estructurales, y en medio de la crisis económica algunas voces hablan incluso de (México como) un Estado fallido”, dijo Ortega al proponer no sólo “reformas de Estado de largo aliento” para reforzar las leyes y las instituciones ante el embate de los cárteles de la droga, sino cerrar filas con los medios de comunicación del país, a través de “un gran acuerdo” que ponga fin, de una vez por todas, a “la apología de la violencia”.
Las ideas y propuestas de quien fuera el principal responsable de la seguridad capitalina se produjeron en el marco del seminario interdisciplinario “Crimen, inseguridad y miedo en México”, en el Centro Kellogs de la Universidad de Columbia.
Ortega consideró que se requiere un proceso de autorregulación de los medios, bajo el concurso y el liderazgo de los grandes periódicos y de los medios electrónicos: “Sin detrimento de la libertad de expresión, es indispensable lograr un gran acuerdo con los medios de comunicación en esta materia para salir al paso de la estridencia y la violencia que intentan imponer los cárteles de la droga”.
Foro interdisciplinario
En el encuentro participaron durante dos días académicos, especialistas de distinto orden, personalidades con experiencia en la gestión de la seguridad pública y periodistas, para asomarse a las entrañas de la violencia que en la actualidad aqueja a México.
Joel Ortega aseguró que “tenemos que hacer una amplia reflexión sobre lo que está fallando en México, porque no sólo es la seguridad pública o la impartición de justicia; están fallando cuestiones de carácter estructural como la educación o la falta de oportunidades en el país”.
En el encuentro, especialistas consideraron que la solución al problema de la violencia “no es nada fácil” de resolver, por las múltiples ramificaciones de un fenómeno que sólo se puede entender cuando se le aborda desde un frente multidisciplinario que incluya la confección y el ejercicio de la política, el entorno económico, el espacio jurídico y la dimensión ética y social.
“México no es Estado fallido”
La mayoría de los ponentes coincidió en que a pesar del desafío del crimen organizado y de la violencia, “la única noción fallida es que México sea un Estado fallido”, según Daniel Goldstein, de la Rutgers University.
“México no es un Estado fallido y tampoco está condenado a ser una democracia violenta”, dijo Goldstein al asegurar que “los cambios pueden ocurrir con un viraje en la forma en que el Estado ve a sus ciudadanos y éstos a las autoridades”.
Sigrid Arzt, comisionada del IFAI, reconoció carencias del Estado y resaltó la importancia de “buscar el equilibrio entre la ejecución y la prevención social”.