fidel.samaniego@eluniversal.com.mxU na vez más no pudieron. Querían aprobar el presupuesto antes de la fecha límite, pero los intereses, los jaloneos, las necesidades de cada cual, les impidieron llegar a acuerdos. Están en receso formal, quizá en la noche del sábado llegue al pleno el dictamen del presupuesto de egresos, pero inevitablemente, para no variar, la incertidumbre se enseñorió en el Palacio Legislativo de San Lazáro.
Poco después del medio día, Francisco Rojas, el coordinador de los diputados priístas comentaba por vía telefónica al cronista de EL UNIVERSAL: “Es absolutamente falso que Luis Videgaray y yo tengamos algún problema. Nuestra relación no es buena, es excelente. Lo que se me hace es que alguien nos quiere amarrar navajas, y creemos saber quién es ese alguien” dijo.
No quiso decir más, casi no podía hablar, víctima de la gripa, estaba casi afónico. Se refería a las versiones surgidas de la propia fracción que encabeza, sobre una supuesta discusión con el presidente de la Comisión de Presupuesto para 2010.
Para entonces, ya se sabía que la reunión plenaria del grupo parlamentario del PRI, se pospondría de las 18 hrs. de ayer hasta las 11 hrs. de hoy.
Mientras tanto, la explanada de San Lázaro era la plaza de las lamentaciones, los disgustos, las peticiones, los esfuerzos de última hora para obtener más recursos para estados, municipios, programas y demás.
Para acá y para allá
Jorge Carlos Ramírez Marín, vicecoordinador, estratega de los priístas, caminaba con prisa hacia un salón. Había escuchado ya la inconformidad contra José Trinidad Padilla, presidente de la comisión de Educación, quien presentó ante la misma un predictamen en el que se favorece al nivel superior y se castiga a la escuela básica. Padilla no aparecía por ningún lado.
“Para complicar más las cosas, Josefina Vázquez Mota está operando para que se otorgue más dinero al nivel medio superior, dinero para becas, para jóvenes que el año 2012 estarán en edad de votar”, expresaba otro de los integrantes de la ya citada Comisión.
Por su parte, los panistas se encerraban en un salón. Le explicaban a funcionarios de Hacienda el estado de las negociaciones. Hacían preguntas a los legisladores. No les quedaba más que esperar.
Avanzaba la tarde. Continuaba la actividad. Carolina Viggiano, hidalguense iba de un lado a otro. Buscaba más recursos para la implementación de la reforma al sistema penal. La misma fue aprobada desde hace dos años, pero no puede funcionar. Recibió un llamado, se fue a dialogar con Luis Videgaray.
Había otros casos. Héctor Vielma, alcalde de Zapopan, Jalisco, cabildeaba para que le diesen lo necesario para ampliar el tren ligero en su municipio, es priísta, el gobernador panista no lo apoyó. Llegaba la noche. Se iniciaba un largo, muy largo fin de semana...