silvia.otero@eluniversal.com.mxChina es el segundo socio comercial de México, que en 2003 concretó en el papel una “Asociación Estratégica” con el dragón asiático, aunque para los expertos, al gobierno mexicano le ha faltado una política clara e integral para consolidar esta relación durante los últimos años, y no es casual que países como Brasil o Chile hayan tomado la delantera como socios de los chinos.
Un signo del nivel de la relación actual lo dio a conocer la Secretaría de Relaciones Exteriores al informar que “la Asociación Estratégica entre ambos países requiere contar con un mayor contenido de comercio e inversión, reiterándose el interés en que más productos mexicanos entren al mercado chino”.
Así lo difundió en agosto pasado la SRE, en el único comunicado que ha emitido este año la dependencia (de 332 en lo que va de 2009), en el que se da cuenta de la relación bilateral con China, por el encuentro de la canciller Patricia Espinosa y el viceministro de Relaciones Exteriores de China, Li Jinzhang.
Gerardo Traslosheros Hernández, investigador de la División de Negocios del Tecnológico de Monterrey, dijo a EL UNIVERSAL que al gobierno mexicano “le ha hecho falta una brújula, así como un proyecto y estrategia a largo plazo” para consolidar su relación con este país.
Consideró que México debe cambiar su visión de competitividad ante a China, pues es imposible hacer frente a su mano de obra barata, y poner freno al contrabando de sus productos “pues se carece de fortaleza institucional para abatir la corrupción que permite este comercio”.
Un estudio realizado por un grupo de trabajo del Consejo Mexicano de Asuntos Internacionales, dice que los esfuerzos del gobierno han sido sin “coherencia”.