BUENOS AIRES.— El creciente hostigamiento del gobierno argentino contra la prensa, mediante el bloqueo de los centros de distribución de los dos principales periódicos nacionales, y la críticas a la ley de medios aprobada recientemente por la administración de Cristina Kirchner dominaron ayer la segunda jornada de la 65 Asamblea de la Sociedad Interamericana de Prensa (SIP), que sesiona aquí.“Es un nuevo atentado contra la libertad de expresión”, dijo el director ejecutivo de la SIP, Julio Muñoz, para quien esos problemas se presentan en varios países de la región, donde “gobiernos como el de Argentina quiere controlar a los medios”. La asamblea de esta organización que agrupa a más de un millar de medios en todo el continente fue precedida por una protesta de cuatro días del sindicato de camioneros, afín al gobierno de los Kirchner, contra diarios argentinos, a los cuales se les bloqueó la distribución.
Por toda la ciudad aparecieron simultáneamente afiches firmados por la Confederación General del Trabajo (CGT) y una veintena de organizaciones oficialistas, en repudio de la SIP.
El escritor Marcos Aguinis, junto con la periodista María O’Donnell y Julio Blank, del diario Clarín estuvieron en un panel sobre “los nuevos mecanismos de censura sutil”, organizado por la SIP.
“En Argentina, cada día desde el atril del poder se ataca a la prensa, muchas veces con nombre y apellido, lo que nunca había pasado en el país en épocas democráticas”, dijo Aguinis. O’Donnell afirmó que los ataques a la prensa representan “una merma de institucionalidad”.
Roberto Rock, columnista de EL UNIVERSAL, fue el único orador en la reunión semestral de la Comisión de Impunidad de la SIP, en la cual brindó un informe sobre los casos de periodistas asesinados en México.
Para hoy está programada la reunión de la Comisión de Libertad de Prensa, en la que “se analizarán esos atentados y se presentará una respuesta de la SIP”, que ayer, en diversos foros, mostró su preocupación y su repudio a las presiones a los medios.