LA PAZ.— Cárteles del narcotráfico de México invierten en la fabricación de cocaína en Bolivia mediante mafias de Colombia, pero lo hacen con estructuras bien camufladas lo que dificulta su desarticulación, informó ayer un jefe policial boliviano.El servicio de inteligencia de la policía detectó inversiones de capitales de cárteles mexicanos “a través de mafias colombianas” que operan en el país, dijo ayer el director de la Fuerza Especial de Lucha Contra el Narcotráfico (FELCN), Óscar Nina.
En lo que va del año, la policía antidroga decomisó ocho “megalaboratorios colombianos” de cocaína en regiones selváticas del oriente boliviano y el más “barato tenía un costo de entre 3 millones y 4 millones de dólares” y se detuvo a más de una decena de colombianos operarios de las factorías, explicó.
Esas mafias se encargan de refinar la cocaína que obtienen de “clanes familiares” bolivianos a los que no les interesa conocer al cabecilla de la organización que les compra, sino vender a buen precio.
Según Nina gran parte de la cocaína sale por Brasil y puertos de Chile hasta contactos en Sudáfrica y desde allí ingresa a Europa y también Estados Unidos. (AP)