Una investigación de EL UNIVERSAL puso en evidencia intrincadas redes de corrupción y complicidades en la frontera sur de EU, que permiten el ingreso de cientos de toneladas de estupefacientes de México a la Unión Americana.
La serie de reportajes da cuenta de la laxitud con la que operan autoridades policiacas a lo largo de la frontera común de más de 3 mil 200 kilómetros.
En la primera entrega se reveló que mediante sobornos a autoridades estadounidenses se logra pasar cargamentos de droga por la frontera, donde ejércitos al servicio de los cárteles, conformados por ex militares, ex policías e incluso menores de edad, se encargan del traslado de mercancía apoyándose en mujeres, cuya función es seducir y sobornar a los agentes aduanales.
Se puso al descubierto que es a través del puerto de Caléxico por donde se introduce 95% de la droga. Al respecto, el jefe de la policía local, James Lee Neujahr, reconoció que sólo logran detener 5% de la mercancía por falta de recursos materiales y humanos.
El embajador de EU en México, Carlos Pascual, y el congresista estadounidense Silvestre Reyes reconocieron que el narco ha corrompido su frontera.