En las escuelas públicas de educación básica en México cada año se recaudan más de 17 mil millones de pesos a través de “cuotas voluntarias”, comedores y tiendas o cooperativas, los cuales son manejados en su gran mayoría con discrecionalidad en beneficio personal o incluso hurtados por directores de planteles o integrantes de asociaciones de padres de familia.
Éste es un fenómeno nada nuevo que se registra en planteles de todo el país, denuncian asociaciones de padres de familia, en especial en Tlaxcala, Guerrero, Nayarit y Sonora, entidades donde se da la mayor incidencia.
Según asociaciones de padres de familia, esos recursos sirven para que algunas familias migren a Estados Unidos, adquieran bienes en otras entidades y para financiar campañas políticas.
Hay casos en que el robo de recursos recaudados llega a 400 mil pesos.
Tan sólo en Tlaxcala, en el ciclo escolar anterior se registraron cinco frandes en los que el tesorero de la asociación se fugó o desapareció con los fondos.
Ante el Comité de Atención a Padres de Familia de la Unidad de Servicios Educativos del Estado de Tlaxcala se presentaron denuncias de hechos ocurridos en escuelas como la primaria Leonarda Gómez Blanco, en Chiautempan, donde el tesorero de la asociación de padres abandonó el cargo sin entregar el corte de caja.
En esa misma entidad, en la secundaria general Presidente Juárez, los padres demandaron la comprobación de gastos por el orden de 452 mil pesos.
Florencio López Quiroz, presidente de la Asociación de Padres de Familia de la entidad, encabeza el grupo que solicita a la Procuraduría de Justicia de la entidad que investigue el caso para dar con los responsables de los desfalcos.
La exigencia de los recursos
Leopoldo García López, presidente de la Federación Nacional de Asociaciones de Padres de Familia, estima que en el actual ciclo escolar las llamadas cuotas voluntarias fueron de entre 150 y 600 pesos por padre de familia, dependiendo del lugar en el que se ubica el plantel.
A partir de esta información, calcula que son alrededor de 17 mil millones de pesos los que aportan en conjunto los padres de más de 25 millones de niños de preescolar, primaria y secundaria.
Asegura que son casi 7 mil millones de pesos los que se obtienen por cuotas voluntarias, que en muchos casos han generado abusos, discriminación, exclusión, inequidad y retención de documentos para los alumnos que no cumplen con ese requisito, e incluso abuso y hostigamiento sexual de los directores a madres de familia que no tienen recursos económicos para aportar la cuota.
A esa cifra se suman otros 3 mil millones de pesos extras que, según García López, aportan los padres de familia a través de los comedores escolares, y otros 7 mil millones de pesos más que ingresan vía cooperativas escolares.
Donaciones en especie
Roberto Rodríguez, especialista del Instituto de Estudios Sobre la Universidad y la Educación de la UNAM, asegura que adicional a ello habría que contabilizar los recursos en “especie” que demandan los directores a padres que no pueden aportar las cuotas, por peticiones extraordinarias o en compensación a la mala conducta de los niños.
De esa forma los “donativos” pueden ser desde vidrios, pintura y trabajo en la escuela hasta mobiliario, pizarrones, escritorios, mesas, bancas y computadoras, confirma el presidente de poco menos de 200 mil asociaciones de padres de familia en el país.
El fraude y la corrupción escolar están presentes en todo el país. En la Secundaria Técnica 10, en la colonia Doctores del Distrito Federal, la ex tesorera y el director del plantel Silvino González son acusados por los padres de familia de “abuso de confianza” y de haber desaparecido 77 mil pesos.
Arduizur Navarrete ex presidenta de la asociación de padres de familia de esa escuela no quiso ser parte de una tradición en la que el director “pone y quita” la mesa directiva, sino que también “trata como títeres” a los papás y se opuso al manejo discrecional de la cuota de 250 pesos pedida el año pasado por cada uno de los 700 estudiantes del plantel.
La demanda de recuperar “el dinero de la escuela” llevó al director, la ex tesorera y a Arduizur Navarrete ante una agencia del Ministerio Público.
Ahí se reveló que al director “le expidieron cheques en blanco por un monto que no sabemos. Así se lo dijeron la ex tesorera y el director durante el careo y después de eso lo único que obtuvimos fue la firma de un documento de promesa de restitución de los 77 mil pesos que la ex tesorera reconoció haber tomado, pero hasta ahora no se ha reintegrado nada. Además, al llegar a la escuela, obtuvimos la destitución de mi mesa directiva”, relata la madre de familia.
El caso opuesto ocurre en la escuela secundaria 125 Pablo Casals, en Tlalpan, ciudad de México, donde la mesa directiva de padres de familia ha creado una página en internet con informes anuales sobre los recursos recaudados por cuotas a través de una cuenta bancaria, así como el detalle de la asignación de dinero a materiales para atender a niños con transtorno de déficit de atención e hiperactividad, la remodelación del plantel y actividades adicionales como rifas, kermesses y venta de alimentos.
De acuerdo con especialistas de la Facultad Latinoamericana de Ciencias Sociales, la UNAM y la Universidad Iberoamericana, en el análisis Las cuotas en escuelas públicas: la discusión legislativa, en 2004 se presentaron más de 100 casos de fraude en las escuelas.
Ello dio origen a que en la entidad haya varios acuerdos secretariales que regulan la operación de las tienditas escolares, pero también un lineamiento de ingresos y egresos de los planteles.
El origen de las cuotas
El presidente de la Federación Nacional de Asociaciones de Padres de Familia Leopoldo García López, explica que el concepto de cuotas voluntarias “ha sido distorsionado, debido a que desde 1949, cuando se crearon las asociaciones, se estableció que la aportación sería para que los representantes de los padres contaran con recursos para realizar viajes y traslados para gestionar ante las autoridades locales, estatales o federales presupuestos para becas o para la mejora de la infraestructura escolar.
“Pero ahora nos dejaron la responsabilidad del mantenimiento de las escuelas y hasta de la construcción de aulas”, argumenta el líder.
Aseguró que se ha insistido a la Secretaría de Educación Pública que “termine con la corrupción, con los pequeños feudos y cacicazgos que han impuesto la mayoría de los directores, que por una parte, llegan a condicionar la inscripción o entrega de documentos a quienes no cubren la cuota y, por otra, manejan con discrecionalidad los recursos de cuotas o asignan a la madre, el hermano, el compadre o personas afines en las cooperativas escolares y comedores”.
Educación Pública recuperómil millones en bachillerato
Frente a esa situación, la Secretaría de Educación Pública prepara una serie de reformas a los reglamentos que regulan la participación social de los padres de familia en las escuelas, con el propósito de transparentar la recaudación y el uso y destino de los recursos extraordinarios que aportan las familias.
La dependencia federal buscará establecer un mecanismo similar al Sistema de Información de la Gestión Escolar de la Educación Media Superior, que inició labores desde 2007.
A través de una página de internet y de carteles que se difunden en cada centro escolar, la Subsecretaría de Educación Media Superior logró “inventariar” 300% de recursos adicionales para planteles de bachillerato.
En aquel momento, el subsecretario Miguel Székely Pardo afirmó que al establecer los criterios para que directores reportaran ingresos que obtienen vía cuotas, venta de servicios de asesoría y uso de granjas e invernaderos hizo que llegaran a los planteles poco menos de mil millones de pesos adicionales.
“Tener una contabilidad precisa y el mecanismo para hacerlo público y transparente provocó un cambio de esa cantidad”, pero precisaba que el incremento en esas proporciones de los ingresos en planteles como Conalep, Cebetis, Cetis y Cebetas entre otros centros educativos, de un año a otro, “no significaba que las aportaciones habían aumentado”.
La regularización en el manejo de la cuotas voluntarias también ha sido un tema que “preocupa” a los partidos políticos y, por ello, desde 2000 hasta 2008 se presentaron cinco iniciativas del PAN, PRI y PRD para acabar con la corrupción escolar y crear una contraloría social o un ombudsman educativo que regule los recursos escolares.
Hace un par de semanas el titular de la SEP, Alonso Lujambio Irazábal, aseguró que “la sociedad está cansada de que las cuotas que los padres de familia generosamente ofrecen a las escuelas, en muchas de ellas no se sepa bien a bien en qué se usa ese dinero”.
Por ello, el funcionario federal planteó que es “hora de transparentar cabalmente en todas las escuelas el uso de los recursos que generosamente los padres de familia están depositando en las arcas de las escuelas a principios del ciclo. Creo que eso puede generar, incluso, incentivos para que haya mayor participación y más cuotas voluntarias”.