Luis Felipe Hernández Castillo, de 38 años de edad y originario de Jalisco, irrumpió en la estación Balderas del Metro y a mansalva asesinó a tiros a dos personas e hirió a ocho.
Los hechos sangrientos se suscitaron a las 17:14 horas en el andén de la línea 3, con dirección a Indios Verdes, cuando Hernández Castillo abrió fuego contra Víctor Manuel Miranda, elemento de la Policía Bancaria e Industrial, quien le recriminó realizar pintas en la pared. El agresor gritaba que era un mandato de Dios.
En una acción heroica, un pasajero identificado como Esteban Cervantes Barrera trató de detener a Hernández Castillo, pero éste lo ultimó de un tiro en la cabeza. Minutos después, tras un enfrentamiento a balazos con policías, el agresor fue herido y sometido.
El episodio generó una gran movilización policiaca y el cierre de la estación Balderas, hasta donde llegaron los cuerpos de rescate para auxiliar a los heridos y a por lo menos medio centenar de personas que sufrieron crisis nerviosas por los hechos.
Esteban Cervantes, quien luchó por desarmar a Hernández Castillo, será sepultado hoy en el panteón San Lorenzo. Las autoridades del Distrito Federal lo consideran un héroe, y anunciaron que entregarán una pensión vitalicia a su familia.
Tras la masacre, autoridades capitalinas incrementaron la presencia policiaca en toda la red del Sistema de Transporte Colectivo (STC), con mil 500 uniformados. A partir de ayer se hicieron revisiones aleatorias, con equipos detectores de metal, a los pasajeros.