En Quintana Roo, la imagen de la Profepa comenzó a cambiar a partir de que Patricio Patrón Laviada llegó a dirigirla, en enero de 2008. De ser una procuraduría “pasiva y tibia”, se transformó ahora en una dependencia que comenzó a tomar fuertes acciones, específicamente en el corredor de la zona Cancún-Tulum.
Hace un año empezó a cerrar hoteles que se construyeron en zonas naturales protegidas, que carecían de permisos y que operaban en la región de Tulum.
También tomó acciones en Cancún, donde clausuró rellenos ilegales en playas y la instalación de un espigón, para ganar terrenos al mar, que construyó el empresario hotelero Fernando García Zalvidea, sin contar con el permiso para hacerlo. “Quintana Roo es una prioridad”, ha dicho Patricio Patrón Laviada.
Las acciones contra los hoteleros, incluso, provocaron que, a principios de agosto, el director de Impacto Ambiental y Zona Federal de la Profepa, Raziel Villegas Núñez, recibiera amenazas de muerte mediante su teléfono celular.
En esos días, el mismo Villegas Núñez declaró a EL UNIVERSAL que en Cancún, el único caso que lleva la Profepa es el litigio contra la firma Real Resorts, representada por Fernando García Zalvidea. Mientras que en Tulum, Playa del Carmen y Puerto Morelos, la procuraduría ambiental tiene procedimientos abiertos. A partir de la amenaza contra Villegas Núñez, la Profepa no hace pública la agenda de sus funcionarios en Quintana Roo.
Los empresarios afectados por las acciones de la Profepa han acusado a Patricio Patrón Laviada de conducirse guiado por una venganza político-personal, para perjudicar la gestión del gobernador de Quintana Roo, Félix González Canto, por el apoyo que brindó a la actual gobernadora de Yucatán, Ivonne Ortega.