nurit.martinez@eluniversal.com.mxLos libros de primero y sexto grado de primaria, incluidos los de Historia en los que se elimina la enseñanza de la Conquista y los siglos de colonización española, tuvieron un costo de más de 166 millones 239 mil pesos, de acuerdo con información de la Comisión Nacional de Libros de Texto Gratuitos.
El precio promedio de elaboración de cada texto fue de 6 pesos, por lo que la reposición de los 27 millones 706 mil 600 libros del primer año de educación básica (4 textos) y del sexto grado (6 libros) significaría una erogación similar a su costo.
Mediante un correo electrónico difundido ayer entre investigadores y coordinadores de los Consejos Consultivos Interinstitucionales —convocados por la Secretaría de Educación Pública (SEP) para la elaboración de los libros de la Reforma Integral de la Educación Básica— se precisa que el pasado 13 de agosto en una reunión “convocada de urgencia” con el subsecretario de Educación Básica, Fernando González Sánchez, se acordó informar a padres de familia y maestros que estos libros “son provisionales y que se cambiarán el próximo ciclo escolar”.
El correo electrónico, del cual este diario tiene una copia, señala que tras el “tenso” encuentro con el funcionario se convino “sacar un comunicado en los periódicos de circulación nacional diciendo que los textos que se repartieron este año son provisionales”.
Ahí se determinó integrar un comité de dos representantes del Consejo General de los Consejos Consultivos Interinstitucionales y dos representantes de la subsecretaría que encabeza Fernando González —yerno de Elba Esther Gordillo Morales, presidenta del SNTE— para hacer el comunicado sobre las condiciones de los libros y que debió de difundirse antes del inicio del ciclo escolar.
En ese encuentro, los representantes de los Consejos de español, matemáticas, ciencias, artes, lenguas extranjeras, tecnología y formación cívica y ética, presentaron al subsecretario un documento en el que aseguran que “los libros de texto que se han repartido en las escuelas son deficientes y constituyen un daño severo a la educación básica”.
Establece que ubicaron “problemas estructurales, conceptuales y didácticos que cada Consejo ha hecho del conocimiento del subsecretario y su equipo de trabajo”.
Agrega que “la decisión de difundirlos en esas condiciones, deja a los consejos con la obligación académica y moral de que este problema sea conocido por la sociedad”.
En ese documento propusieron al subsecretario “la solución de este grave problema” con cinco puntos. El primero “pedirle a la subsecretaría que se reconozca oficialmente que los actuales libros no son adecuados y en consecuencia que deberán ser sustituidos para el siguiente ciclo escolar”.
El segundo es “invitarlos a formar un equipo de trabajo para la elaboración de los siguientes libros y de los que están en curso”.
El tercero es un compromiso de los Consejos para apoyar “con asesoría permanente para la selección de posibles autores o grupos de académicos que puedan hacerlo”.
Sugieren, en el cuarto apartado, que “los temas, unidades, etcétera, que se elaboren para los nuevos libros, deberán ser probados en pequeños grupos de estudiantes con procesos confiables que garanticen que están elaborados al nivel escolar correspondiente”
En el último punto, precisan que el trabajo de los Consejos “serán realizados sin ninguna retribución monetaria y que, en caso de que haya consejeros que quieran involucrarse en la elaboración de los textos u otros trabajos, deberán renunciar a su consejo respectivo”.
En ese documento, se pidió al subsecretario que informara a los mexicanos que los libros de primero y sexto grado —los primeros de ésta reforma— “serán reemplazados”.
A partir de “Actas de Fallo” para la asignación de la “maquila” en la Conaliteg a empresas como “Litografía Magnograf” se halló que el precio promedio para elaborar cada texto fue de 6 pesos en el caso de primaria.