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La captura gremial de Procampo quedó establecida desde su concepción. Fuertes intereses políticos y económicos influyeron para la integración del padrón inicial de beneficiarios, que lo mismo incluyó a funcionarios, gobernantes, líderes agrarios y presuntos criminales, y costó el cargo al primero de sus coordinadores, José Octavio López Presa.
La historia del programa que supuestamente dejaría en mejor condición económica a campesinos pobres, y fortalecidos a los grandes productores de granos y oleaginosas, está igualmente llena de sangre. Merced al uso político que lo atrapó con mayor fuerza tras el levantamiento armado de 1994 en el estado de Chiapas, la violencia se desbordó, de acuerdo con testimonios del mismo López Presa, citado por Mauricio Merino en su investigación Los programas de subsidios al campo: las razones y las sinrazones de una política mal diseñada.
“Dentro de los 45 mil productores insaculados (quienes ayudaron a conformar el padrón en 85 mil localidades dispersas), hubo 11 muertos en el tiempo que yo estuve”, refiere el ex funcionario, quien en junio de ese mismo año, un mes antes de las presidenciales, fue despedido por órdenes del secretario de Agricultura y Recursos Hidráulicos, Carlos Hank González, al rechazar una sugerencia para beneficiar con la ayuda a municipios gobernados por el PRI y anunciar que delataría lo sucedido ante la Contraloría. El emisario fue Luis Téllez Kuenzler, entonces segundo a bordo de la SARH.
Quienes controlaron el padrón década y media atrás son prácticamente los mismos que imponen su presencia hoy día. En esa lista de poderosos figuran Jorge Kondo López, actual secretario de Agricultura de Sinaloa, y el gobernador de ese estado, Jesús Aguilar Padilla. Ambos, figuras omnipresentes del sector, el mismo que ha brindado apoyo al ex candidato presidencial del PRI, Francisco Labastida Ochoa, dicho esto por el investigador Merino.
El grupo de interesados incluye al ex gobernador de Durango y ex líder de la Confederación Nacional Campesina, Maximiliano Silerio Esparza; a los hermanos del gobernador de Sonora, Rodrigo y Susana Bours Castelo; al del estado de México, Enrique Peña Nieto; a los nietos del general Plutarco Elías Calles y al actual dirigente de la Confederación Nacional Campesina, Cruz López Aguilar. Todos ellos, además, beneficiarios de Procampo con al menos 5 millones de pesos en conjunto.