Para evitar que los sembradíos sean utilizados por el narcotráfico, se obliga a los beneficiarios del Procampo a protestar con “decir verdad” sobre los cultivos en los que aplicarán los recursos del programa, de acuerdo con delegados estatales de la Secretaría de Agricultura, Ganadería, Desarrollo Rural, Pesca y Alimentación.
Pero Jesús Solís, representante del área agrícola de la organización social El Barzón, en Chihuahua, dijo que diversas agrupaciones campesinas han pugnado por que se modifique la forma en que se distribuyen los recursos, para que los productores con menos de cinco hectáreas reciban una cantidad mayor.
Para el delegado de la Sagarpa en Quintana Roo, Arturo Bolaños, es esencial la permanencia de Procampo, porque permite a productores mayas mantener la cultura de la siembra de maíz de temporal.
En Baja California Sur, los pequeños productores no se han visto beneficiados con Procampo, indicó el gobernador Narciso Agúndez Montaño.
El dirigente del Consejo Agrario Permanente en Hidalgo, Onésimo Serrano, exigió que los políticos beneficiados reintegren los recursos y se les finque responsabilidad. (Información de los corresponsales)