La derrota electoral del PAN trajo consigo no sólo el debilitamiento del instituto político —al pasar de 206 a 143 diputados federales—, sino que además detonó reproches y acusaciones entre sus liderazgos, quienes admiten que en los resultados obtenidos en los comicios, influyó el exceso de confianza, la soberbia, la división, la crisis económica, la falta de planeación y estrategia.
Líderes del PAN, así como especialistas consultados por EL UNIVERSAL, coinciden en que fue “multifactorial” esta caída del blanquiazul en la preferencia del electorado nacional.
Luis H. Álvarez, una de las figuras del partido se refirió fríamente al problema: “Porque no votaron los suficientes electores por el PAN”.
Los motivos o excusas son muchas, pero la realidad es que el PAN dejó de gobernar a más de 10 millones de mexicanos, de acuerdo con los resultados.
El PAN perdió la mayoría en el Congreso y cinco de seis gubernaturas que estuvieron en juego, incluso Querétaro y San Luis Potosí, consideradas bastiones políticos de Acción Nacional.
Sobre el tema, Elena Álvarez, esposa de Abel Vicencio, uno de los fundadores de Acción Nacional, dijo que la derrota del partido se debió a muchas causas.
“Porque aplicó estrategias equivocadas, porque hubo división en los grupos del partido o porque se confiaron. Hay muchas causas que deben ser analizadas y ponerles una solución”, comentó.
Para el presidente del Senado, Gustavo Madero, la debacle fue producto de un “sinnúmero de razones” que hay que analizar.
“Hay factores internos y externos”, explicó el legislador, quien acepta que la situación económica al final sí pesó.
Para Soledad Loaeza, conocedora de la vida y operación del PAN, la derrota obedeció al “desgaste” natural que siempre sufre el partido gobernante.
Opinó que la “discusión y disputa política” entre el PAN y el PRD, fue aprovechada por el PRI, que “con una gran sabiduría se hizo al lado”.
Rogelio Carbajal, secretario general del PAN, dijo que el análisis de los magros resultados los debe hacer el partido “con toda seriedad”.
“En el momento en que tengamos la reflexión final presentar con toda claridad al Consejo y al Comité Ejecutivo Nacional las causas, y remediar esa situación”, explicó el funcionario panista.
El vicepresidente del Senado de la República, el panista José González Morfín, definió también como “multifactorial” la derrota, aunque añadió el elemento de la “crisis económica”.
Pidió un proceso de “reflexión” en el que se pueda analizar todo, pero con la “suficiente autocrítica sin temor a nada. Yo creo que finalmente vamos a salir fortalecidos de esta crisis que es la más grave del partido”.
Cuando Germán Martínez, ex líder nacional del PAN, conoció que las tendencias de votación no favorecían al blanquiazul justificaba diciendo que la derrota era producto de “los efectos de una crisis económica internacional”.
Para el coordinador de los diputados, Héctor Larios, fueron “muchísimos factores” los que llevaron al panismo a fracasar, uno de ellos, la forma en la que se abordó el tema de la inseguridad.
“Lo que se le dijo al ciudadano es por qué votar por un partido que sólo habla de la seguridad y los problemas económicos que me afectan sin establecer cómo los va a resolver”, expuso.
Pero hay también quien atribuye la derrota a la escasa participación o al voto nulo que ejercieron los ciudadanos, como la lideresa del PAN en el DF, Mariana Gómez del Campo.
“En la pasada elección perdemos todos con la poca participación ciudadana yo no pondría en este momento a algún partido político como el gran perdedor; sino a los ciudadanos, porque desafortunadamente la gente dejó de salir a participar y ejercer el voto”, explicó.
Además culpó de la derrota panista a los cacicazgos y el “mapachismo” del PRI y del PRD, “partidos políticos que saben movilizar su estructura, hay partidos que manipulan a los ciudadanos, lo padecimos en el DF, compra de voto tanto del PRD como del PRI, y así como lo padecimos en el DF lo padecimos en todo el país”, comentó.
Para el senador Santiago Creel “no se trata de castigar a nadie” por la derrota, sino hacer un buen análisis de las causas de la debacle para superar errores.
“O corregimos o caeremos en lo mismo en las elecciones de 2010”, señaló.
Desde Querétaro, el senador Eduardo Nava, tío de César Nava, consideró que la derrota electoral se originó en León, Guanajuato, donde el congreso nacional aprobó que la dirigencia designara candidatos sin consulta a la militancia.