política@eluniversal.com.mxEn Iztapalapa el peligro nunca llegó. Los pronósticos que habían pintado de rojo a esta delegación en el mapa electoral, por el riesgo de confrontaciones entre grupos del PRD, quedaron sólo en eso. Lo que sí apareció fue el desánimo.
En este territorio acostumbrado a las crucifixiones, los vía crucis políticos son vistos como un circo.
“¿Para qué votar? Lo que han hecho en Iztapalapa es todo un circo”. Carmen Díaz sintetiza así su desazón por una elección que no le interesa. “Mi candidata era Clara Brugada. Pero ahora, ya no sé, porque ¿cómo que voto por otro candidato para que ella llegue a delegada? Yo no entiendo”.
Para olvidar su confusión decidió comer un helado frente al edificio delegacional. Ese que representa lo que ha sido un territorio dominando por un PRD que, ahora, en Iztapalapa, ha mostrado lo más profundo de sus diferencias.
* * *
La amplia sonrisa y mirada coqueta de Clara Brugada está por toda la delegación. La propaganda con su rostro tapizó Iztapalapa. En algunas aún se le anuncia como candidata del PRD, en otras su imagen acompaña el logo del PT y la frase: “Si votas por Rafael Acosta, votas por Clara Brugada”.
Esa sonrisa es la que muestra Clara Brugada minutos antes de votar en la casilla de la primaria Razón y Fuerza de la Revolución Mexicana, ubicada en San Miguel Teotongo.
La mujer a la que un fallo del Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación (TEPJF) revocó su candidatura a delegada en Iztapalapa por el PRD, para dársela a Silvia Oliva, tiene como acompañante a Rafael Acosta, mejor conocido como “Juanito”, candidato por el PT. El hombre que, en caso de que gane, ha prometido realizar su propia “crucifixión” política, para que Brugada sea delegada.
* * *
Al mediodía, las casillas ubicadas en la primaria Alicia Martínez Montaño, en Santa Martha Acatitla, lucen vacías. A lo mucho, hay cinco personas votando. Sólo por un momento, el lugar se llena. Juanito llega a votar. Pero la muchedumbre es porque sus movimientos son seguidos por casi 50 reporteros, fotógrafos y camarógrafos.
Él se sabe protagonista de esta historia. Lo acompaña Clara Brugada.
Lleva su característica cinta tricolor, con su alias Juanito en la cabeza. Sonríe y reparte saludos. Posa para los fotógrafos. “Esto no es un circo. Aunque haya payasos”, grita un hombre desesperado porque no puede pasar a la casilla. Otro recuerda: “Ya le dicen el chamán de Iztapalapa. A ver sí cumple su promesa… No estamos de acuerdo que nos gobierne alguien que no sabe nada, que no tiene estudios”, dice una mujer que asegura que si Juanito gana y no renuncia, “tendrá muchos problemas. Porque a él no lo queremos”.
Otros lugareños, sin embargo, decidieron votar por este peculiar personaje, que hasta el cierre de esta edición aventajaba a Silvia Oliva, del PRD.
La primaria Alicia Martínez volvió a quedarse sin votantes. “Eso es lo que hemos encontrado en casi todas las casillas que hemos visitado”, cuentan Diego Valle y Tupac Ortega, observadores ciudadanos que recorren esta zona de Iztapalapa. “No ha habido incidentes, como se esperaba. Y muy poca gente ha llegado a votar”, dicen.
Jesús y Claudia Sánchez sólo acudieron “porque con nuestros impuestos se paga esto; por eso venimos”.
* * *
En donde la gente no cabe es en el pequeño salón donde Clara Brugada y Juanito dan una conferencia para denunciar las irregularidades que, dicen, han detectado en Iztapalapa. Aseguran que Nueva Izquierda compra votos por 100, 300 ó 400 pesos y reparto de despensas y que funcionarios de la delegación están como representantes de casilla (algo prohibido por la ley). Dan direcciones de las casillas en donde se han presentado estas anomalías. Una de ellas se ubica en La Viga 1416, en la colonia Sifón. Ahí, la representante del PT, Adelina Hernández, asegura que no se han presentado irregularidades, “todo ha estado tranquilo”.
Vecinos de la colonia Ejército de Oriente, una de las zonas que eran señaladas como lugares de riesgo, despertaron el domingo con un volante en sus puertas. “Decía que Juanito no cumpliría con su compromiso. Estaba firmada por López Obrador”, cuenta Alberto Garcés Jiménez. Ese papel canceló las pocas intenciones que aún le quedaban para ir a votar: “Ya son muchas anomalías en esta elección”.
Por la mañana, Brugada había denunciado la existencia de los volantes, para los cuales, dijo, falsificaron la firma “Juanito” y de Andrés Manuel López Obrador. Juanito también habló: “Estos desgraciados a fuerza quieren seguir gobernando Iztapalapa… Yo sigo con mi compromiso”, dijo.