Fue una significativa escena. Dijo mucho más que las palabras, las apariencias y las buenas intenciones:
César Duarte, priísta, se dirigió a las diputadas panistas Dora Alicia Martínez y Rocío Morgan, las saludó cortés. Ellas le respondieron con sendos besitos en la mejilla y dulces sonrisas. Pero en cuanto él les dio la espalda, hicieron muecas, inconfundibles gestos de “fuchi”.
Se vivía entonces en el salón de sesiones del Senado de la República una tregua entre los representantes de los dos principales partidos adversarios en la contienda electoral.
Un acuerdo de no agresión, que fue negociado por el líder de la bancada del PRI en la Comisión Permanente del Congreso de la Unión, Manlio Fabio Beltrones, quien al mismo tiempo buscó y encontró apoyo de todas las fracciones a un punto de acuerdo para exhortar a la Suprema Corte de Justicia de la Nación a iniciar una investigación sobre la tragedia de Hermosillo, y al Instituto Mexicano del Seguro Social a que por fin dé a conocer públicamente las listas con la relación de las personas que en todo el país operan las guarderías que les ha subrogado.
El grupo del PAN no quería en principio dicho punto de acuerdo. Beltrones les advirtió que de cualquier modo se aprobaría con los votos de sus compañeros de partido, de los perredistas y de Convergencia. Dialogaron, quedaron en que no usarían la tribuna, al tratar dicho asunto, para atacarse.
Así pues quedó concertada la tregua. Y las dos diputadas de Acción Nacional trataron de ser cordiales con el priísta César Duarte. Pero no pudieron evitar esas cejas levantadas, las bocas fruncidas, los gestos…cuando él ya se iba con sus sonrisas a otra parte.
Pacto de no agresión que continuaría, aun cuando en la tribuna hablaron los legisladores sobre la jornada electoral del próximo domingo.
No hubo ataques entre priístas y panistas. Y sí, carcajadas de todos, cuando Javier González Garza, coordinador de los diputados del PRD, al hablar del movimiento que invita al voto en blanco, señaló que del mismo tratan de aprovecharse las empresas televisoras para debilitar al Poder Legislativo y ser más poderosas políticamente. Agregó que, así como Televisa tiene sus equipos de futbol, y ahora que “el América anda chupando faros”, también quiere tener su propio partido político.
Poco después, un apagón en el recinto. Quedaron en penumbra durante algunos segundos. Pero la tregua continuaría hasta que se levantó la sesión. Luego, cada quien se fue por su lado. Listos todos para la batalla del domingo…