MONTERREY, NL.— Germán Martínez, presidente nacional del PAN, asegura de manera categórica que rendirá cuentas ante su partido por la campaña electoral, aceptará reclamos y defenderá hasta el final la estrategia de haberse confrontado con el PRI, pues en febrero pasado Acción Nacional estaba en “la lona” y, hoy, a unos días de la elección, “está en franca competencia”.
“No tengo empacho en rendir cuentas de lo que hice en campaña”, subraya, y adelanta que no se negará a hablar de ningún escenario ante los órganos institucionales de su partido, sea cual sea el resultado el próximo 5 de julio.
El líder panista se fijó un mínimo a alcanzar el próximo domingo: “La mayoría en el Congreso y una gubernatura más”, sumado a las que ya tienen —Querétaro y San Luis Potosí— y que estarán en juego el fin de semana, porque “ese es mi piso, no mi techo; eso es lo menos que yo espero”.
Habrá autocrítica
En entrevista con EL UNIVERSAL, Martínez Cázares no quiere adelantar si pondría por delante su renuncia en caso de fracasar en las elecciones y no alcanzar el mínimo presupuestado, y asevera que hablará sobre una posible victoria o derrota hasta la semana que entra, cuando sea la “ocasión y el momento oportuno”, pero sí descarta una “derrota”.
“Yo no tengo empacho en hablar de todo lo que debimos haber hecho y no hicimos; de todo lo que hicimos bien y no lo reconocemos. A veces los panistas no nos reconocemos lo que hacemos bien, pero no tengo empacho en hablar críticamente de la campaña, pero después de la elección”, detalla, a pocas horas de asistir al acto de cierre de campaña de Fernando Elizondo, candidato panista a la gubernatura de Nuevo León.
Acato a las instituciones
Vestido de pantalón café con camisa azul y de buen ánimo, vislumbra que seguramente la elección del próximo domingo concluirá en los tribunales, pero su partido “respetará” los resultados que determinen las instituciones electorales, porque “nosotros no vamos a hacer el ridículo antidemocrático de poner carpas en paseo de la Reforma si perdemos algunas elecciones”.
“No niego que pueda haber quejas por parte del PAN; no niego que pueda haber reclamos; no niego que pueda haber dudas que puedan despejarse; ¿en dónde?… en el tribunal, y más aún rechazo y repudio la violencia como método para saldar nuestras diferencias. Tenemos Tribunal e IFE, en los que confiamos los partidos, y debe ser a través de ellos donde todo lo post-electoral, todos los reclamos, se canalicen”.
El líder panista estira el brazo y alcanza el vaso con refresco de cola y hielos, pasa su trago y desliza: “Claro que valió la pena” haber enfrentado en la manera que lo hizo al PRI, ya que en febrero el blanquiazul estaba en “la lona”, casi 20 puntos por debajo, y ahora “estamos en franca competencia”, por lo que hay una “incertidumbre democrática” a cinco días de que sean las elecciones.
“Claro que valió la pena. Vale la pena contrastar; vale la pena recordarle a los ciudadanos las crisis en que quebró el sistema bancario Ernesto Zedillo, o Carlos Salinas, donde le tuvimos que reducir tres ceros al peso, y ahora se llaman eficaces. Por supuesto que valió la pena; valió la pena recordar el pasado priísta, la negra noche priísta”.
Narcopolítica
Sobre las declaraciones del candidato del PAN a la alcaldía de San Pedro Garza García (Nuevo León), Mauricio Fernández, quien al menos aceptó haber establecido contacto con el cártel de los Beltrán Leyva, para presuntamente consensuar su plan de seguridad para la población, Martínez Cázares dijo: “Aquí una de dos: o no hay nada o hay un gobierno estatal inepto”.
Porque cuestiona que hay una Procuraduría priísta local, en la cual, “si hubiera algún elemento (de prueba), por qué no lo pone a disposición de las autoridades (federales); tiene la atribución (y no lo hace) o porque es ineficiente o porque no hay pruebas”.
Reitera que en el PAN “no hemos pactado, no vamos a pactar y no pactaremos con narcotraficantes, y no vamos a defender a ningún hombre o mujer por ser panista de rendir cuentas ante los tribunales. Rechazamos cualquier pacto con narcotraficantes”.
—En el tema del narcotráfico, ¿es bueno jugar con el miedo de la gente?
—No hay otro camino que la lucha contra la delincuencia de manera frontal en el corto plazo. No estamos jugando con el miedo.
—¿Si el PAN gana la mayoría en el Congreso, Calderón acabaría con el narco?
—Se darían pasos. El narcotráfico no sólo desafía a Calderón; desafía al Estado, a la sociedad. No hay otro método para acabar con la delincuencia organizada y el narcotráfico que la lucha frontal y decidida al estilo Alvaro Uribe (presidente de Colombia). No hay atajo, no hay caminos cortos, no hay pacto, no hay simulación y no debe haber tolerancia.
Insiste en que la lucha contra la delincuencia no es “asunto electoral, pero va a seguir después de la elección y se van a quedar sin discurso los que dicen que es asunto electoral, y exhibirán que lo que querían era una pauta partidista. Se les va a caer su discurso”.
Revela que no tiene miedo, pero no oculta su preocupación por los recientes atentados que han sufrido algunos candidatos panistas a diputados federales.
“Me interesa más la vida de los candidatos que el triunfo electoral de los candidatos. No quiero ningún triunfo sobre la muerte ni la sangre de nadie, ni de un priísta, ni un perredista, ni de un panista”, remata Martínez Cázares.