El gobierno de Estados Unidos designó como nuevo encargado de negocios de su embajada en México a John Feeley, un experto en temas de América Latina, quien fuera uno de los operadores del llamado Plan Colombia, y que en la pasada administración alertó sobre la creciente amenaza de los cárteles mexicanos en la región.
Además de su cargo, Feeley estará de momento al frente de la sede diplomática, como parte de un proceso de transición que inició esta semana, en espera de la resolución del Senado de EU, que deberá ratificar la propuesta del presidente Barack Obama para que Carlos Pascual sea designado como nuevo embajador de ese país en México.
Autoridades de la embajada estadounidense confirmaron los cambios en la representación diplomática, por lo que Leslie Basset —quien había fungido como la encargada de negocios—, dejó el cargo y el 20 de junio viajó a Manila, Filipinas, para cumplir una nueva encomienda; cinco de nueve funcionarios consulares acreditados dejarán sus puestos.
En lugar de Basset fue nombrado John Feeley, un funcionario que conoce México, ya que durante la administración Bush trabajó como consejero político adjunto de la sede diplomática al lado de ex embajador Tony Garza.
Después fue comisionado para trabajar en la instrumentación del Plan Colombia, donde según documentaron medios de comunicación, elaboró informes sobre la situación del narco en Colombia.
A finales del gobierno de Bush, se designó a Feeley como director de la Oficina para América Central de la Oficina de Asuntos del Hemisferio Occidental del Departamento de Estado bajo el mando de Condolezza Rice.
El perfil de John Feeley, indicaron las fuentes consultadas, es un complemento de quien ha sido nominado como embajador, ya que Carlos Pascual —nacido en Cuba— es un diplomático de carrera experto en conflictos sociales, quien formó parte del Consejo de Seguridad Nacional (1995-2000) en el gobierno de William Clinton.