fidel.samaniego@eluniversal.com.mxYa no pudo controlar el temperamento, dio un golpe de mano en el atril. Exclamó: “¡Yo no soy ningún cobarde!”. Luego, el diputado Juan José Rodríguez Prats retó, desde la que supuestamente es la tribuna más alta del país, al senador Cleominio Zoreda: “¡Y se lo sostengo donde usted quiera!”.
Poco después, el yucateco Zoreda Novelo pediría la palabra para responder. Aclaró que en una intervención anterior había dicho que sus mayores le enseñaron que hablar de las cualidades intelectuales de un ausente, como lo hizo el que lo había desafiado, es una cobardía. “Si se puso el saco no es mi problema”, sentenció el legislador.
Pero como Rodríguez Prats, ex priísta naturalizado panista hiciera mofa del nombre y apellidos de don Cleominio Renán Zoreda Novelo, para luego pedir disculpas, entre las carcajadas de sus compañeros de partido, éste fue quien entonces golpeó el atril, dijo que su antagonista demostraba con su actitud su poca estatura política.
Cuando terminó la sesión, Zoreda fue a buscar a Rodríguez Prats a la cafetería. Lo encaró. “Dijiste que a donde quisiera, pues aquí estoy”, le afirmó. Le volvió a reclamar la burla a sus apellidos. El panista trató de calmarlo. No llegaron a más.
Un pasaje de lo visto, lo escuchado ayer en el recinto del Senado durante la sesión de la Comisión Permanente del Congreso de la Unión. Y es que, ya sin pudor, sin freno, apareció la pasión de unos y otros, su intercambio de acusaciones, sus ataques, los desafíos y bravatas, de cara a las elecciones del próximo 5 de julio, pero también a la sucesión presidencial del año 2012.
Así, en conferencia de prensa y en la sesión, los priístas acusaron directamente al secretario de Agricultura, Alberto Cárdenas, de tratar de ganar votos para los candidatos del Partido Acción Nacional en Colima, mostraron fotos, videos. También dijeron que el presidente Felipe Calderón participa abiertamente en apoyo de sus correligionarios.
Por los panistas, Juan José Rodríguez Prats preguntó: “¿Cómo hacer para mejorar la calidad humana de esta clase política, para que Roberto Madrazo sea bueno, López Obrador sensato y Peña Nieto honesto?”. Luego, se lanzó con todo contra el gobernador del estado de México, señaló que es producto de la mercadotecnia, no tiene capacidad intelectual. “Pensé cuando dijo eso, que se refería a Vicente Fox”, contestó Fernando Castro Trenti, del Partido Revolucionario Institucional (PRI).
Y por esa ruta siguieron. Juan Guerra del PRD intentó llamar a la cordura. Dijo que los partidos están en crisis, que no tienen autoridad moral, ven por sus intereses y no por el país. Clamó en el desierto. La política batalla campal no se detuvo. Y hubo manotazos en la tribuna, gritos entre los escaños, y desafíos para arreglarse, como quisieran, donde quisieran. Todo, sin pudores, sin freno….