noemi.gutierrez@eluniversal.com.mxAndrés Calero Aguilar, tercer visitador general de la Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH), advirtió que es urgente erradicar la corrupción al interior de los penales y evitar la sobrepoblación —que a nivel nacional es de más de 53 mil espacios— para impedir vacíos de autoridad, autogobierno y hechos similares como la fuga de los reos del Cieneguillas, Zacatecas.
Explicó que este hecho es el ejemplo más claro de cómo la corrupción echa por la borda los esfuerzos de prevención.
Alertó que grupos de la delincuencia organizada están trasladando la lucha de poder al interior de los centros de readaptación aunado a las bandas que ya operan reos de alto poder adquisitivo y peligrosidad.
La violencia se ha desatado desde hace un año, manifestó.
Detalló que el organismo nacional ya radicó un expediente sobre la fuga y de la detención de los custodios implicados en la evasión ya que de acuerdo con los videos de seguridad se logra determinar que hay un tipo de colaboración, “por decir lo menos”, de los 53 presos que se fugaron del Centro de Rehabilitación Social (Cereso) en Cieneguillas, Zacatecas, el 16 de mayo.
Indicó que también es necesario determinar si las cámaras de video estaban conectadas a un centro de mando y si se tenía conocimiento en tiempo real de lo que estaba ocurriendo dentro del penal.
Señaló que uno de los objetivo de la pena de prisión es la retención de personas para que no continúen cometiendo actos delictivos, pero se ve “que con relativa facilidad pudieran abandonar el penal en el cual estaban recluidos”.
Consideró urgente eliminar la corrupción y evitar la sobrepoblación ya que algunos internos comienzan a tener el control de otros reos, de espacios e incluso de la comida que se vende o ingresa al penal.
“Empiezan a sustituir a la autoridad penitenciaria. La sustitución de autoridades es el primer paso para el autogobierno y determinaciones como decidir, de una manera no complicada, fugarse”, expresó.
“No hay un solo objeto al interior de un penal que haya estado antes de que el penal se creara, todo viene del exterior, todos los artículos vienen del exterior y entran en la mayoría de las ocasiones con la autorización de los custodios”, comentó.
Dijo que antes de pensar en reformas estructurales en torno a los penales se debería pensar en abatir la corrupción; “es decir, debemos aplicar las leyes, con eso sería un avance antes que pensar en la reformas”.
El encargado de supervisar el respeto de los derechos humanos en el sistema penitenciario, refirió que los “focos rojos” se encuentran en centros de readaptación de Sinaloa, Baja California, Tamaulipas y en la ciudad de México.
Apuntó que es peligrosa la sobrepoblación en los penales del Distrito Federal ya que se ha llegado en promedio a un hacimiento de 106%
Explicó que además de identificar la peligrosidad de los reos de acuerdo con un perfil criminalístico, también es necesario contar con trabajos de “inteligencia penitenciaria” para determinar qué organizaciones delictivas operan, cuántos miembros tienen y reforzar las medidas de seguridad para evitar choques violentos, muchos de los cuales, derivan de rencillas del exterior.
“Existen venganzas y al interior surgen otras bandas de la vida penitenciaria”.
Puntualizó que la capacidad de todo el sistema penitenciario es de 172 mil espacios pero se tiene actualmente una población de 225 mil 663 espacios; es decir, una sobrepoblación de 53 mil espacios, 30% a nivel nacional.
Comentó que los casos más graves están en la ciudad de México y estados del norte del país.