Un vuelo fletado despegó el miércoles por la madrugada de Hong Kong con destino a la ciudad de México, tras recoger a los mexicanos que permanecían en cuarentena en diversas partes de China, ante los temores de que estuvieran contagiados por el virus de influenza A H1N1, y se esperaba que a las cinco de la mañana, tiempo local, llegaran al Distrito Federal.
El avión de Aeroméxico hizo también escalas en Shangai, Beijing y en la ciudad meridional de Guangzhou.
México acusó a China de tener una actitud discriminatoria al poner de manera arbitraria en cuarentena a ciudadanos mexicanos que no presentaban los síntomas de la influenza A H1N1.
Las autoridades mexicanas dicen que de los 71 mexicanos puestos en cuarentena por China en hospitales y hoteles, ninguno tuvo síntomas de influenza y la mayoría no tuvo contacto con personas o lugares infectados. Un viajero mexicano comparó la cuarentena en Beijing con “un secuestro”.
En Hong Kong, el vuelo recogió incluso a ocho turistas mexicanos y a cuatro personas más puestas en cuarentena en este territorio por haber tenido contacto cercano con el mexicano enfermo o por hospedarse en su hotel.
Las 12 personas usaban gorras, mascarillas, batas y gafas protectoras al abordar el avión.
El presidente mexicano Felipe Calderón criticó el tratamiento de sus compatriotas. “Creo que es injusto que por haber sido honestos y transparentes con el mundo algunos países y lugares han adoptado medidas represivas y discriminatorias debido a la ignorancia y la desinformación”, dijo Calderón el lunes.
La cancillería china negó haber discriminado a los mexicanos. Dijo que se trataba únicamente de un asunto médico y que esperaba que México sería “objetivo y calmado”.
En medio de medidas intensas de seguridad, los mexicanos en la capital, Beijing, fueron llevados al aeropuerto en un convoy motorizado encabezado por un vehículo policial con las luces del techo prendidas, seguido de cuatro ambulancias y tres automóviles sin distintivos.
El conductor y un pasajero en la delantera de cada vehículo iban vestidos por completo con trajes especiales y escafandras antivirales.
Los mexicanos que permanecían aislados en Shangai fueron trasladados al aeropuerto en ambulancias desde el hotel donde fueron retenidos desde la semana pasada, a pesar de que ninguno de ellos ha demostrado tener síntomas de la enfermedad
En tanto, en Tijuana, México, casi un centenar de ciudadanos chinos usando cubrebocas volaron el martes desde esa ciudad fronteriza mexicana a su país, donde serán puestos en cuarentena durante una semana por temores de que se propague una nueva variedad de influenza. Diecinueve de ellos abordaron el avión que envió el gobierno chino rumbo a Shangai, luego de pasar una noche en el aeropuerto.
Los chinos, que habían estado hace cinco días hospedados en hoteles de Tijuana en espera del avión, iban cargados con varias maletas y bolsas llenas de ropa mexicana y regalos.