andrea.merlos@eluniversal.com.mxEn Estados Unidos hay 8 millones de migrantes mexicanos que no tienen derecho a la salud, aún en medio de una contingencia sanitaria por la epidemia de influenza AH1N1.
El secretario de la Comisión de Población, Fronteras y Asuntos Migratorios, José Edmundo Ramírez Martínez (PRI) aseguró que los indocumentados son discriminados al no tener acceso a servicios médicos.
En entrevista, el diputado Ramírez Martínez recordó que la administración del ex presidente George Bush desmanteló la red hospitalaria, de atención médica y la ejecución de programas en materia de salud pública.
Ya no hay centros de salud a los que tenían acceso los indocumentados, “y eso no es en contra de los mexicanos, sino de la vida, y pone en riesgo la salud de miles de personas pues puede provocarse una epidemia aguda”.
Hoy en día, si un residente en EU quiere atenderse de manera privada pagaría consultas médicas de más de 100 dólares, dinero que no tienen los migrantes que tampoco cuentan con el derecho a los centros de salud pública.
Aseguró que buscarán contactar a los congresistas estadounidenses a fin de buscar una solución que le dé a los migrantes mexicanos un programa por el cual se atiendan y eviten contagios fatales.
—¿Esta situación se le puede revertir a Estados Unidos por no darle atención médica a un sector de la población?
—Bueno, se le puede revertir. El presidente Barack Obama ha comentado que la pasada administración desmanteló la red de servicios médicos que atendía a los indocumentados.
El diputado, que es parte de la cuota de migrantes en la bancada del PRI, pues de joven vivió en Estados Unidos, detalló que actualmente el costo de una consulta médica con un doctor general es de aproximadamente 120 o 150 dólares.