fidel.samaniego@eluniversal.com.mxSilencio en San Lázaro. El virus amenaza, pero las ambiciones, la lucha por el poder, la defensa de los intereses de cada grupo, no descansan.
La última sesión del último periodo ordinario de los diputados. Y hasta el final hubo incertidumbre. Cabía la posibilidad de que la reunión se suspendiera. Estaban entrampadas las negociaciones sobre varias iniciativas.
Sin embargo, poco después del mediodía, Héctor Larios, coordinador de la fracción del PAN dijo a sus compañeros: “Sí sesionaremos”. Ya había hablado con Emilio Gamboa, del PRI, y Javier González Garza, del PRD. Negociado estaba todo lo que quedaba por arreglar.
El último día de sesión ordinaria de una Cámara de Diputados ayer esterilizada ante la epidemia, y por todo lo que dejaron de hacer, estéril. Otra vez, como el martes, cerrado el salón de plenos a quienes no fueran legisladores. Nuevamente, el Palacio Legislativo tenía cubrebocas.
Y apenas se daba trámite a los primeros asuntos de orden del día, cuando entre la bancada del PAN surgían brotes de cólera, de molestia, inquietud. Se había corrido la voz de que les estarían llamando de uno en uno para firmar el endoso de un cheque de 400 mil pesos por cada legislador de ese grupo para el funcionamiento de una asociación civil. De entrada, así, la misma contaría con un capital superior a los 80 millones de pesos.
Un palacio vigilado. No pudieron pasar aquellos que piensan que si acuden ante los diputados, tendrán respuesta o apoyo a sus demandas. Sí tuvieron acceso franco, sin problemas, mujeres y hombres cabilderos de varias empresas. Y es que todavía había asuntos que les interesaban, que deberían vigilar.
Ahí estaba también el coordinador de asesores del secretario de Hacienda, el diputado con licencia Manuel Mijares. En la agenda se habían anotado siete iniciativas que tienen que ver con la dependencia para la que trabaja. otros funcionarios federales, como Daniel Cabeza de Vaca también fueron para reunirse con diputados, explicarles el contenido de otros proyectos como el que tiene que ver con la lucha contra el narcomenudeo.
Una sesión en la que se guardó un minutos de silencio en memoria de quienes han fallecido víctimas de la influenza.
En la tribuna, los representantes de los partidos coincidieron en que es el momento de la unidad, y de actuar con emergencia, de buscar que los recursos lleguen cuanto antes a todos los estados.
Ricardo Cantú, del PT, aprovechó sin embargo para atacar. Manifestó que los mexicanos padecemos otra epidemia, la de la política económica neoliberal.
La última sesión del último periodo ordinario. Quizá se vuelvan a reunir en un extraordinario. Una cámara de diputados ayer esterilizada, y por lo que dejaron de hacer, en mucho, estéril.