alberto.cuenca@eluniversal.com.mxLas vacunas con las que hasta ahora se cuenta para combatir el incremento de casos de influenza en el Distrito Federal son una reserva pequeña que se utilizará sólo para proteger a los médicos y enfermeras del gobierno local que estuvieron en contacto con personas afectadas por el virus.
Tanto Marcelo Ebrard, jefe del Gobierno capitalino, como autoridades de Salud local mostraron así su prudencia para iniciar una campaña de inmunización general, simplemente porque no existe la cantidad suficiente de dosis para llevar a cabo una aplicación masiva de la vacuna.
Entre enero y abril de este año se registraron 313 casos de influenza en México, de los cuales 218 se ubicaron en el Distrito Federal. Esto representa un incremento en el número de personas afectadas respecto al mismo periodo de 2008, cuando se reportaron 98 casos en el país, de los cuales 53 brotaron en la ciudad de México.
De entrada, Ebrard aceptó ese incremento en los casos de influenza en la capital del país, pero dijo que sólo el personal médico que haya tenido contacto con personas contagiadas recibirá la vacuna.
“En esta fecha normalmente no hay una disposición en almacenamiento, porque es primavera y esas vacunas normalmente se usan en invierno, pero ya estamos viendo, para conseguir si es necesario que hagamos vacunación”, dijo Ebrard.
Por separado, José de Jesús Trujillo, director de Vigilancia e Inteligencia Epidemiológica de la Secretaría de Salud del gobierno de la ciudad, mencionó que en este momento no se puede tomar la decisión de aplicar la vacuna de manera abierta, porque su producción está limitada a un consumo anual.
Agregó que se cuenta con una “cantidad pequeña” de vacunas, la cual proporcionará el gobierno federal para aplicarla a médicos y enfermeras.
Sobre las razones por las que se provocó un brote atípico, José de Jesús Trujillo explicó que se realiza ya un estudio de laboratorio para determinar si una eventual mutación de la cepa más reciente prolongó la presencia del virus en el medio ambiente.