noemi@eluniversal.com.mxLas elecciones y el combate al crimen y la delincuencia organizada serán algunos de los temas que se analizarán en la 87 asamblea plenaria de la Conferencia del Episcopado Mexicano (CEM), que comienza este lunes con una misa en la Basílica de Guadalupe.
Por ello no sólo invitó a los líderes de PRI, PAN, PRD, PT, Convergencia, PVEM, Nueva Alianza y al Socialdemócrata (que ha tenido posturas proabortistas), también al presidente del IFE, Leonardo Valdés; a los secretarios de Gobernación y de Seguridad Pública, Fernando Gómez Mont y Genaro García Luna.
También al gobernador del estado de México, Enrique Peña Nieto, quien incluso se reunió con la jerarquía católica luego de la toma de posesión del actual presidente de la CEM, Carlos Aguiar Retes, como nuevo arzobispo de Tlalnepantla.
Este diario intentó contactar al presidente de la CEM para detallar información del encuentro, pero no fue posible localizarlo.
En esta asamblea que se llevará a cabo en la sede de la CEM (ubicada en Lago de Guadalupe, estado de México) del 20 al 24 de abril y cuyo tema central será “La parroquia”, participaran 125 obispos y 100 vicarios episcopales de pastoral de cada una de las iglesias particulares de México.
Participará el padre Luigi Ciotti, presidente de Libera, asociación antimafia, quien en una conferencia previa había advertido que ningún gobierno podrá combatir la violencia y el crimen organizado si sólo usa el poder de la fuerza e inteligencia policiaca o militar.
Para el especialista en temas religiosos Elio Masferrer Kan, la reunión con los líderes de los partidos es para mostrar que no están apoyando a ningún partido, pero es evidente que la jerarquía católica negocia con el gobernante en turno, dijo.
Del tema del narco, consideró que harán un respaldo a las acciones que ha implementado el presidente Felipe Calderón y es un buen momento para deslindarse de las llamadas narcolimosnas.
En entrevista, explicó que aunque esos son los temas públicos, existe un interés de la Iglesia católica en retomar su labor social en estos tiempos de crisis.
Aunque por ley las asociaciones religiosas no pueden hacer proselitismo, la jerarquía católica ha estado activa difundiendo mensajes a través de talleres, pláticas o en sus órganos informativos.
De hecho, ayer mismo se conoció que la Secretaría de Gobernación decidió no sancionar ni multar a la Iglesia católica por su presunta “intervención” en el proceso electoral.
(Con información de Horacio Jiménez)