Bastaron 33 días para que Valdemar Gutiérrez, secretario general del Sindicato Nacional de Trabajadores del Seguro Social, abandonara sus ideales priístas y abrazara las causas del PAN.
En una carta fechada el 2 de marzo solicitó una candidatura plurinominal a la presidenta nacional del PRI, Beatriz Paredes.
Gutiérrez recuerda a Paredes que el sindicato cuenta con más de 400 mil afiliados, y que la mayoría de ellos, él incluido, se identifican con el PRI.
“Tengo el honor de que una importante corriente de opinión del sindicato me haya propuesto para que pueda ser considerado como candidato a una diputación de representación proporcional, en la circunscripción que me corresponda”, sostiene Gutiérrez en la carta.
Y añade: “Nuestro proyecto tiene como objetivo reforzar el grupo parlamentario, que seguramente será mayoría, de nuestro partido”.
La respuesta del PRI a la petición del líder sindical fue positiva. Lo incluyó como candidato en el tercer puesto de una de las listas. El tercer lugar es una designación de privilegio, ya que es prácticamente seguro que quienes ocupan esos sitios obtengan una curul.
Así, Valdemar Gutiérrez, que también recibió en febrero una oferta del PRD para una diputación plurinominal que nunca se consolidó, quedó dentro de las listas del PRI.
Sin embargo, el 7 de abril el PAN informó que el líder de los trabajadores del IMSS se había convertido al panismo.
En un acuerdo que calificó como histórico el PAN, partido asociado con las clases patronales, anunció que había entregado el lugar número dos de su lista de plurinominales a Gutiérrez.
El dirigente panista, Germán Martínez, voló a Los Cabos, Baja California Sur, donde tenía lugar el 63 Consejo Nacional Ordinario del sindicato del IMSS, para invitar a Gutiérrez a formar parte de la bancada de su partido.
Martínez le ofreció el lugar número dos de una de las listas, sólo por debajo de la ex titular de la SEP, Josefina Vázquez Mota.
La decisión de aceptar la candidatura por el PAN “no es personal, de Valdemar Gutiérrez, sino del Congreso del Sindicato del Seguro Social, que, como órgano máximo de gobierno, me mandató a que aceptemos la postulación.