El tráfico de drogas por vía marítima se ha alejado de las costas mexicanas y busca, desde finales de 2007, rutas “abiertas” en las que los radares de la Armada de México y del Servicio de Guardacostas de EU no puedan ubicar lanchas rápidas y semisumergibles procedentes de Sudamérica, como lo han hecho en los últimos meses.
Reportes de inteligencia de la Armada de México indican que las nuevas rutas del narcotráfico en el mar se han abierto hacia el exterior del golfo de México y más allá de las 200 millas, en el caso del Pacífico.
Los datos de la Marina están apoyados a su vez en informes de inteligencia del Servicio de Guardacostas de Estados Unidos, en los que se señala que las rutas de las lanchas go fast se abren nuevamente gracias a la certera labor de inteligencia de la Armada de México, en combinación con autoridades estadounidenses.
No obstante, documentos de la Armada de México señalan que si bien desde finales de 2005 se ha detectado que disminuye el tráfico de drogas por vía marítima debido a los golpes e intercepciones importantes en los últimos años, también es posible que los cargamentos sigan pasando —en menor medida— en contenedores que llegan a los principales puertos del país.
Los datos de la Marina señalan también hay evidencia firme de que la droga sale del norte de la zona atlántica de Colombia hacia el Caribe, alcanzando diversos puntos fuera de aguas del golfo de México, para de ahí navegar hacia Florida y hacia los cayos y puntos intermedios de entrega en alta mar o cerca de costas americanas.
El golpeo a los narcos por vía marítima ha sido “muy duro”, señalan los reportes de la Armada de México, en los que se aclara que “esto no significa que la droga no esté pasando de algún modo”.
La Marina advierte que “basta revisar los reportes y datos sobre el precio actual de las drogas en EU, en donde han incrementado su precio; es decir, que la oferta ha disminuido y la demanda es fuerte”.
Esto significa que “narcos la están pasando mal”, añade el reporte de la Armada de México.
Análisis internacional
Análisis de la firma estadounidense especializada en temas de inteligencia y seguridad señalan que los cárteles de Sinaloa y del Golfo han comenzado a establecer nuevas rutas de tráfico terrestre de cocaína en Centroamérica, para evadir los radares aéreos y marítimos de México y Estados Unidos.
Esto, debido a que en los últimos meses ubicaron buques e incluso minisubmarinos con droga que era esperada por esas organizaciones criminales.
Operadores del cártel de Sinaloa y de la organización de Los Zetas mantienen el control sobre al menos dos rutas de transporte terrestre de drogas en esa región del continente.
En el primer caso, los operadores de El Chapo Guzmán controlan los envíos de droga a través de la Carretera Panamericana, desde Panamá hacia El Salvador, señala el más reciente informe de la consultoría Stratfor, especializada en análisis de inteligencia sobre seguridad, narcotráfico, armamento y terrorismo.
En su análisis dado a conocer el jueves 26 de marzo, Stratfor advierte que Los Zetas lo hacen en forma paralela, en un corredor que va desde el norte de Colombia hasta Guatemala.
Señala que en este país ambos cárteles mantienen una fuerte presencia que, en el caso de Los Zetas, es fortalecida por su relación con kaibiles guatemaltecos, quienes les aseguran el control y paso por la frontera con México.
Destaca los cambios a los que se han visto obligados los cárteles de Sinaloa y del Golfo, como consecuencia del incremento en las operaciones de vigilancia aérea y marítima en el Caribe.