Después de dos décadas en las que el mundo ha vivido la revolución digital, México asume el objetivo de dar acceso a todos los habitantes del país al uso de computadoras e internet en hogares, centros de trabajo, escuelas, parques y lugares públicos.
Personas, comunidades, empresas y el gobierno en sus niveles federal, estatal y municipal entrarán a la era electrónica, mediante de la aplicación de la nueva Ley para el Desarrollo de la Sociedad de la Información, aprobada por la Cámara de Diputados.
El acceso inalámbrico a internet de manera irrestricta; la utilización de equipos electrónicos en procesos productivos en empresas de todo tamaño, así como la realización de trámites gubernamentales “en línea”, son tareas que facilitará la ley.
Ordena que el gobierno federal disponga de una Agenda Digital Nacional, con una visión de 20 años para el desarrollo de la sociedad de la información. Los objetivos, planes, programas, tendrán impacto a través de los sexenios.
Al momento de surgir esta ley, que deberá ser revisada por el Senado, México registra desiguales usos de las computadoras y de las redes de información: una pequeña minoría de población, empresas, universidades y dependencias de gobierno tienen niveles de primer mundo; un sector usa de manera elemental las nuevas tecnologías, en tanto que “la gran mayoría de los mexicanos nunca han tenido la oportunidad de asomarse a la realidad de las computadoras e internet”, expuso la Comisión de la Función Pública en su dictamen.
La Ley para el Desarrollo de la Sociedad de la Información surgió de las deliberaciones de la Comisión Especial para la Promoción del Acceso Digital a los Mexicanos, que se integró en diciembre de 2006, y que convocó en San Lázaro a expertos, académicos, sector privado, gubernamental, sociedad civil.
El proyecto logrado en esas consultas avanzó rápido entre noviembre y el pasado jueves 3 de abril, cuando fue aprobado por unanimidad del pleno.
Una comisión intersecretarial y un consejo de expertos y representantes de sectores serán los encargados de impulsar el esfuerzo nacional, el alcance de los objetivos y la evaluación los programas realizados.
Los objetivos buscan contribuir al incremento de la calidad de vida, mediante el acceso a estas tecnologías.
Queda clara la meta de la alfabetización digital; la investigación y formación de recursos humanos tendrán carácter de “inversión prioritaria” en los presupuestos federales.
Se fomentará la conversión de actividades del sector privado hacia la economía digital, además de que se implantará un comercio electrónico altamente desarrollado.
La productividad y la competitividad del país, se impulsarán al desarrollar empresas de tecnologías de la información y comunicaciones.
El acceso a la sociedad de la información tendrá como condición “la neutralidad tecnológica”, esto es, debe quedar asegurada “la libertad de expresión, la democracia, la transparencia, el acceso al conocimiento y la cultura, así como la confianza, seguridad y protección de los usuarios de internet”.
También quedarán a salvo los derechos de creadores, innovadores, empresarios, trabajadores y consumidores, precisa la nueva ley. La base del trabajo para acotar la brecha digital —la distancia entre quienes usan internet y los que carecen de acceso a la red global— será la agenda digital nacional, que elaborará el gobierno federal, con un programa especial, en el marco del Plan Nacional de desarrollo.