Los 41 mil 160 chalecos antibala con que cuentan los efectivos del Ejército mexicano, dejarán de ser efectivos y de dar la seguridad requerida a la tropa en este año, toda vez que se trata de piezas adquiridas en el extranjero en los últimos 13 años, según indica el documento “Panorama general del Ejército y la Fuerza Aérea mexicanos”, cuya copia tiene EL UNIVERSAL.
El texto señala que de los chalecos antibala y los goggles de visión nocturna, 70% ya cumplió su tiempo de servicio en 2008 y deben ser renovados.
El resto del material habrá concluido su periodo de utilidad óptima y rendimiento en este 2009, señala la Defensa Nacional.
Se advierte además que “la fábrica de vestuario y equipo mexicana, produce la mayor parte de vestuario y equipo, excepto: placas para chalecos antibala, gogles de visión nocturna y aparatos de posicionamiento global”.
El dato es relevante ya que se trata del material bélico con el que cerca de 50 mil militares están combatiendo en el norte del país y en varios estados más a los cárteles de la droga, cuyos sicarios y operadores cuentan con mayor y mejor armamento que el del Ejército.
La Sedena dio a conocer el documento en uno de los primeros encuentros del general Guillermo Galván Galván con diputados y senadores para que conocieran cuál es la verdadera situación de las Fuerzas Armadas del país en todos sus rubros.
En octubre de 2008, EL UNIVERSAL reveló en exclusiva parte del contenido del texto.
Ayer, el Instituto Federal de Acceso a la Información (IFAI) ordenó a la Sedena entregar a un ciudadano copias en versión pública del informe.
En el documento se señala también que las fábricas de la industria militar de Sedena pueden producir anualmente 15 millones de cartuchos de diversos calibres de acuerdo con su capacidad instalada, con lo que se podría cubrir 98% de las necesidades de abastecimiento de municiones de las fuerzas armadas.
En el apartado sobre los recursos materiales con que cuenta la Defensa Nacional para garantizar la seguridad interior y la protección contra posibles amenazas externas, se señala la capacidad de la Industria Militar para fabricar municiones.
Se indica también que se está en posibilidad de fabricar 182 mil granadas de diversos calibres, “lo que equivale al 30% de la dotación anua” que reciben las tropas para sus operaciones diarias.
En términos militares a esto se le conoce como “día de fuego”.
En cuanto al vestuario de campaña y a la protección para las tropas, la Sedena revela que en 2007 tenía en existencia 150 mil 392 cascos antifragmento y 41 mil 160 chalecos antibala.
Como equipo complementario, la Sedena señala que se cuenta con 594 gogles de visión nocturna y 3 mil 095 aparatos para posicionamiento global (GPS).
Este material, dice la Defensa Nacional, tiene entre 5 y 13 años de antigüedad (ahora entre 7 y 15 años). “Los goggles de visión nocturna y los GS ya cumplieron su tiempo de servicio; de los cascos de antifragmento 70% y los chalecos antibala cumplirán su vida útil este año” (2008), indica.
En cuanto a las Comunicaciones, la Sedena menciona seis apartados en los que incluye e tipo de material con que cuenta en este rubro. Precisa que en materia de comunicaciones cuenta con: Estaciones terrenas remotas (Banda KU), terminales de correo electrónico de imágenes, equipo de radiocomunicación. equipos telefónicos satelitales, terminales del Sistema Intranet y conmutadores En total, la Sedena cuenta con 23 mil 391 equipos de comunicación, la mayoría de los cuales se emplean para coordinar operaciones antidroga.
El desgaste de estos equipos es tal, que su renovación o sustitución en puntos sensibles de la frontera norte fue uno de los primeros aspectos negociados por la Sedena y el Departamento de defensa de los Estados Unidos.
De hecho, “el paquete del Pentágono para México también incluye equipo y servicio de comunicaciones, radios Harris tácticos/no tácticos, sistemas de radio Harris multibanda, receptores de tierra GPS, receptores GPS Garmin en el país, entrenamiento para el mantenimiento de radios Harris”.